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jueves 20 de octubre de 2016

Por qué la ropa es cara en Argentina

El análisis de la composición del precio final que abona un consumidor por una prenda de marca comercializada muestra que más de la mitad del precio está relacionado con gastos que abona el consumidor y que no remuneran a ningún eslabón de la cadena de valor textil e indumentaria.

El análisis de la composición del precio final que abona un consumidor por una prenda de marca comercializada en un shopping o calle comercial muestra que más de la mitad del precio, alrededor de un 55% en promedio, está relacionado con gastos que abona el consumidor y que no remuneran a ningún eslabón de la cadena de valor textil e indumentaria.

Este porcentaje equivalente al 55% del precio final de una ropa de marca, se destina al pago de impuestos, al de gastos inmobiliarios por alquileres en calles comerciales y/o shoppings, y los gastos financieros relacionados al uso de tarjetas de crédito y débito y promociones bancarias afrontadas por las empresas de indumentaria.

Los Impuestos (IVA, Impuesto a las Ganancias, Ingresos Brutos, e Impuesto a los Débitos y Créditos bancarios) equivalen a un 25,5% del precio final de la prenda de marca.

Casi un 15% del ticket se destina a costos generados por la renta o alquiler de locales en centros comerciales/shoppings o zonas de outlets.

Los gastos asociados a la renta del espacio comercial en un shopping suponen no sólo el alquiler y
expensas, sino que incluyen: un fondo de publicidad mensual obligatorio, así como otros costos irrecuperables para el locatario como son: el pago de una llave de negocio, un aporte inicial de publicidad adicional al gastos mensual, y la comisión inmobiliaria por el total del contrato de alquiler (porcentaje sobre alquiler por tres o cuatro años + llave) que se cobra sin que actúe ningún intermediario entre el centro comercial o shopping y la empresa de indumentaria.

Otro 15% del precio final de la ropa de marca premiun comercializada en un shopping corresponde a los gastos asociados con el costo financiero por el uso de tarjetas de crédito o débito, y por las promociones bancarias.

A los costos mensuales por el alquiler de la terminal de captura (conocida como posnet) por aparato en comodato, se debe adicionar el del arancel por el uso de tarjetas de crédito o débito, de un 3% y un 1,5% (porcentajes muy superiores a los que se abonan en Europa y Estados Unidos) y finalmente el costo impuesto en forma obligatoria por los bancos por la aceleración de pagos realizados en cuotas.

Cuando una marca vende en cuotas, la entidad financiera le adelanta obligatoriamente el monto total del pago, previa aplicación de una tasa de aceleración de entre un 45% y un 55% anual dependiendo de las cuotas.

Finalmente, en la mayoría de los casos de las promociones realizadas por las entidades bancarias, es la marca la que enfrenta una gran parte del descuento promocionado por las tarjetas de crédito.
El resto del precio final, un 45%, está compuesto por el costo de fabricación del artículo, el diseño y marketing asociado a la prenda, la comercialización y distribución y la rentabilidad de la empresa de indumentaria.

Dentro de los costos de fabricación, que en promedio representan un 20% del precio final de la prenda, se incluyen todos los procesos relacionados a la producción de la cadena textil como el procesamiento de la fibra, la fabricación de hilado, la producción de tejido, el teñido y el acabado de las telas, el corte, la confección, y los gastos asociados a la fabricación.
Finalmente, dentro de Comercialización y distribución, que suman un 15% del precio final, se agrupan los costos relacionados a la fuerza de ventas, administración, distribución y logística para poder realizar la venta de la prenda.

Fuente: Fundación Pro Tejer
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