economia - Buenos Aires Buenos Aires
miércoles 15 de febrero de 2017

Metalúrgicos advierten que no repunta la actividad del sector

Empresarios reclaman políticas que defiendan la industria, porque peligra la continuidad de sus negocios.

La apertura de importaciones y sus consecuencias sobre la industria nacional y los puestos de trabajo despertó un amplio rechazo del sector metalúrgico, metalmecánico y electromecánico, que se manifestó en las calles de todo el país.

En Mendoza la adhesión de los trabajadores nucleados en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) se expresó movilizándose a partir de las 11 desde la calle San Juan hasta el cruce de Costanera y Vicente Zapata, provocando un caos vehicular y malestar entre manifestantes y conductores.

La crisis afecta tanto a los asalariados como a los empresarios, ya que la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (Asinmet) emitió un comunicado a la par de las protestas, advirtiendo sus preocupación respecto al escenario actual puesto que no consiguen detener "la caída de los niveles de actividad desde hace algunos años a esta parte".

Los trabajadores temen perder sus puestos de trabajo, una actividad que en Mendoza emplea a unas 14.000 personas. Asimismo, no aceptan el tope impuesto del 18% para discutir salarios porque consideran que la inflación no será menor al 42% como ocurrió en 2016.

Los dueños de las pymes y grandes empresas ven peligrar sus negocios, ya que la estructura de costos se ven afectadas por la falta de inversiones y los incrementos impositivos. Aseguran que de seguir estos niveles recesivos tendrán que recortar en mano de obra para poder subsistir.

"Nos movilizamos porque queremos que se proteja la industria nacional. La apertura de las importaciones produjo muchas bajas en la pequeña y la mediana empresa. A nivel nacional ya son 10.000 los despidos y el mismo número de gente en suspenso. Es una imprudencia del Gobierno cerrar fábricas donde trabajan jóvenes", dijo Luis Márquez, secretario General de la UOM.

Sobre la situación en Mendoza, el sindicalista expresó que la provincia está en una meseta y si no se revierte este panorama van a comenzar los despidos. "No encontramos respuestas a estos reclamos en los funcionarios locales", agregó Marquéz.

Julio César Totero, vicepresidente de Asinmet, remarcó el poco volumen de trabajo y los problemas aparejados a la rentabilidad de las empresas. "Hay que recuperar los niveles de actividad y para que esto ocurra hacen falta políticas activas que mejoren el flujo de inversión que considere la mano de obra local", señaló entre otros aspectos.

Respecto a las paritarias de este año, desde Asinmet expresaron: "Entendemos el reclamo de nuestros trabajadores por las mejoras salariales que permitan hacer frente a la pérdida de valor de sus ingresos, pretendemos que se nos escuche en nuestro reclamo de pedir trabajo para nuestras empresas".

Además agregaron: "Sabemos de las necesidades del estado para financiarse con nuestros impuestos, pero si no acordamos una estrategia que permita la creación de empleo genuino y la generación de valor agregado, no saldremos de esta situación compleja".

Hubo en Buenos Aires una marcha hasta el Ministerio de Trabajo
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) marchó ayer al Ministerio de Trabajo para reclamarle al Gobierno por los despidos y en rechazo a la apertura de las importaciones.

"La UOM quiere manifestarse en la calle porque estamos preocupados por la pérdida de puestos de trabajo y queremos llamarle la atención al Gobierno que con la libre importación no se soluciona el problema, porque cada producto que entra es un puesto de trabajo menos", sostuvo el secretario general del gremio, Antonio Caló.

El líder sindical denunció que en el sector ya se generaron unos "9 mil despidos" y otros "15 mil suspendidos que tienen que volver en marzo" a trabajar y que desconocen "cuál va a ser su futuro".

El gremialista aseguró que "el sector metalmecánico fue el que más sufrió despidos", al tiempo que insistió en que "primero" hay que "reactivar la industria, que se reactive el trabajo, y después" ver qué hacer "con estas cosas que el Gobierno dice que tienen que bajar de precio".

"Los compañeros tienen temor a perder el trabajo y esto ya lo vivimos en los '90, cuando la UOM se quedó con 50 mil trabajadores, y cerraban las fábricas y decían ya va a venir otra , pero no venía nadie", agregó al respecto.

Finalmente, Caló se refirió también a las paritarias que van a iniciar en marzo en el sector y aseguró que van a pedir aumentos en torno al "17, 18%". "Nosotros tenemos que recomponer lo que perdimos porque, nosotros firmamos 33% y la inflación no bajó del 40%, así que si ponen dentro del paquete el 6% que perdimos, discutimos el 17, 18%", señaló.

La movilización comenzó cerca de las 16, en medio de una reunión que la UOM mantuvo con las autoridades del Ministerio de Trabajo.

Puntualmente, el gremio le reclamará a las autoridades nacionales una solución por los 183 despidos en la fábrica de computadoras Banghó, en la localidad bonaerense de Florida, luego de que fracasara la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno.
Fuente:

Más Leídas