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domingo 04 de septiembre de 2016

Management: ¿mujeres en la cima?

A pesar de que ya son el 40% de la fuerza laboral, la brecha en los cargos más altos sigue: el liderazgo femenino se ubica sólo por encima del 11%

Cada vez más mujeres forman parte del mundo empresarial: representan el 40% de la fuerza laboral promedio de las compañías a nivel mundial. El dato no es menor. Pero las brechas siguen: la proporción de puestos de liderazgo ocupados por el género femenino se ubica entre el 11% y el 33%, de acuerdo al Informe inaugural sobre Simetría HeForShe de ONU Mujeres. Pero quienes lograron hacerse su lugar en los puestos jerárquicos de las compañías más importantes en la Argentina dan un panorama alentador, sobre todo para quienes creen que no vestir saco y corbata es un impedimento para llegar a la cima de la pirámide de una organización.

Las políticas más flexibles impulsadas por los departamentos de Recursos Humanos, el detrimento de una cultura machista (al menos, en el ámbito empresarial), el mejor desempeño que se detecta como resultado de la diversidad y las cualidades propias de la mujer son algunas de las razones que vienen impulsando esta escalada. Pese a que suele asociarse a las mujeres con ocupar posiciones "blandas" dentro de una empresa, como puede ser el área de Recursos Humanos, Publicidad o Marketing, Alexandra Manera, directora de Recursos Humanos de Adecco Argentina, asegura que "hoy, la tendencia indica que no solo ocupamos posiciones de CEO en industrias químicas o de servicios tecnológicos, sino que cada vez hay más liderando áreas financieras, jurídicas, relacionadas a la salud o servicios".

De hecho, de acuerdo a una investigación de Mercer, las mujeres representan el 40% de la fuerza laboral promedio de las empresas a nivel mundial. Y sus proyecciones para la próxima década son bastante alentadoras para la región.

De acuerdo a la encuesta Cuando las Mujeres Progresan 2016, hecha por la consultora, se espera un incremento de la representación de mujeres en América Latina de 36% en 2015 a 49% en 2025, seguida de Australia y Nueva Zelanda, que aumentarán de 35% a 40%. Estados Unidos y Canadá subirán apenas un 1%, de 39% a 40%, y Europa, en cambio, no variará del 37% detectado en 2015. Asia, que se ubica en el último puesto, alcanzaría un 28% frente al 25% que representa en 2015.
Para las ejecutivas, esta tendencia no es cuestión de moda, métrica ni marketing, sino que la vinculan con que la diversidad mejora el desempeño, como afirma Alejandra Ferraro, directora de HR Latinoamérica de Accenture.

Según su postura, si todos fuésemos iguales y pensáramos igual, perderíamos creatividad e innovación en lo que hacemos y generamos. Para ella, Accenture no es la excepción sino que, en general, esto ha crecido notablemente y lo seguirá haciendo.

Además, agrega que hace 10 años eran pocas las CEOs, mientras que hoy se las ve en muchos roles directivos altos como CFO y CEO. De hecho, recuerda que cuando comenzó a trabajar en Accenture, en 1997, había pocas mujeres en cargos ejecutivos y un número muy reducido en el grupo directivo más alto. Hoy, casi 20 años más tarde, el género femenino en la cúpula ejecutiva creció notablemente. "Más de 49% del grupo ejecutivo somos mujeres", observa. Ya sea porque a las compañías les significa una mejora en sus resultados o bien por una cuestión cultural, como observa Marcelo Grimoldi, Office leader de Egon Zehnder, cuando dice que las mujeres están avanzando y no visualiza una cultura machista intentando frenar el proceso, lo importante es que la toma de poder de las mujeres tiene mucho camino por delante. "En la medida que la Argentina se normalice y se inserte mejor en el mundo, confío que el proceso de diversidad se acelerará", dice.

Tal como observa Mariana Schoua, presidente de Duke Energy Argentina y madre de mellizos de 11 años, a medida que los hombres están disfrutando más su paternidad y su rol en el hogar, las mujeres están valorando su independencia y la satisfacción de una vida laboral activa y plena. Y esto se ve reflejado en el mundo laboral.

También asegura que los hombres ya no quieren ascender jerárquicamente a cualquier precio y sacrificando a su familia y, al mismo tiempo, vislumbra que las mujeres tienen más ambición, aspiran a puestos altos y están dispuestas a compartir el manejo del hogar y la crianza de los hijos.

Así, la maternidad es uno de los principales obstáculos que parecen haber quedado atrás en la carrera de las mujeres empresarias. Y gran parte de esto se lo atribuyen a las políticas de Recursos Humanos.
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