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lunes 23 de mayo de 2016

Las importaciones complican a la línea blanca

Las industrias del rubro demandan al gobierno Nacional medidas de protección para la actividad. Preocupa la caída de las ventas.

Por Rodrigo Miró

El año arrancó combinando devaluación, apertura de importaciones, quita de subsidios, suba de tarifas y una persistente inflación. Como era previsible, sobrevinieron una caída del consumo y la actividad industrial, especialmente en ramas vinculadas al mercado interno.

Uno de los sectores productivos que ya siente el impacto es el de la fabricación de heladeras y freezers, que emplea a unas 5 mil personas. El ingreso de productos hechos en el exterior es uno de los temas que más tensión genera. Desde diciembre a abril la importación de heladeras y freezers creció un 185% con respecto al mismo período el año anterior.

Mientras tanto, fuentes de las tiendas de retail confirmaron una caída promedio del 18% de las ventas en los primeros tres meses del año. Por esto, empresarios y trabajadores del sector encendieron las luces de alarma.

Salvo las plantas de Mabe en San Luis y de Siam en Avellanaeda, la mayoría de las industrias del rubro están en la región cercana a Rosario: Briket tiene casi 400 empleados y Bambi otros 600, pero también hay otras más. Ante este escenario, la Intercámaras de Línea Blanca, conformada por los fabricantes de heladeras, lavarropas, cocinas y calefones, mantuvo una audiencia con el Secretario de Industria de la Nación, Martín Etchegoyen, con pasado en la UIA. Aunque escuchó los reclamos, el ahora funcionario nacional, no brindó ninguna solución. "El cliente tiene derecho a elegir. Ustedes traten de ajustar sus números, vean cómo hacen para ser más competitivos", dicen los participantes del encuentro que les contestó. Otros sectores sensibles como muebles, carroceros y autopartes, también buscan exigir en conjunto soluciones al gobierno nacional frente al avance de las importaciones.

"Parar con las importaciones. O al menos que la apertura sea gradual, complementando la oferta nacional. Habitualmente entraban las heladeras de alta gama, de más de 500 litros. Pero ahora están pasando todas. En todo caso, si hay permisos para traer heladeras terminadas, que sean para los que apostamos por la mano de obra local, no para los grandes supermercados o tiendas de electrodomésticos", coincidieron, palabras más, palabras menos, referentes del sector.

Ante este último punto, uno de los fabricantes planteó en reserva una disidencia con sus colegas de la cámara. "Es pan para hoy y hambre para mañana. Mabe es una multinacional con casa matriz en México; General Electric y Whirlpool lo mismo, con sede en Estados Unidos y plantas en todo el mundo; Gafa pertenece a la brasileña Electrolux. Son filiales de grandes empresas transnacionales. Si el argumento es que para importar hay que ser fabricante, las tren ellos mismos desde sus otras fábricas en el exterior y pulverizan el trabajo local. Las principales perjudicadas si esa fuera la solución, serían las firmas locales y las pymes", agregó.

Aunque de capitales nacionales, el caso de Newsan anticipa esta posibilidad. Su cara visible es el empresario Rubén Cherñajovsky. De rápido crecimiento en la última década, tiene ocho plantas industriales: seis en Tierra del Fuego y una en Campana. Se especializaron en televisores, computadoras, aire acondicionados y pequeños electrodomésticos, aprovechando las promociones impositivas vigentes. En 2014, abrió su línea de heladeras, recuperando la tradicional marca Siam, con una fábrica nueva en Avellaneda, Buenos Aires, que inauguraron con la presencia de la entonces presidenta, Cristina Fernández. Pero en el nuevo escenario, la mano de obra local ya no es prioridad.

La firma ya ingresó 6.708 mil heladeras del exterior entre enero y abril.

Gustavo Camargo, gerente comercial de Bambi, traza un diagnóstico: "Acá hay un cambio de la política industrial que nos está perjudicando, no sólo a nuestra firma, sino a todas. El crecimiento de casi un 200% de las importaciones no puede pasarnos desapercibido. Si se mantiene la tendencia, en todo el año van a entrar 100 mil heladeras importadas más que en 2015. Eso son horas y puestos de trabajo que se pierden acá. El mercado interno no crece, sino al contrario, así que es muy fácil llegar a la conclusión: Lo que entra de afuera reemplaza a lo que elaboramos en la Argentina".

En abril, la fábrica Bambi mantuvo una entrevista con la Subsecretaria de Comercio Exterior de la Nación, Leila Nazer. "Le pedimos que frenen la entrada de heladeras, que en todo caso se trajeran las que acá no se fabrican. La respuesta que recibimos fue que no podían prohibir las importaciones de ninguna manera", reveló Camargo.
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