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lunes 27 de junio de 2016

El consumo sigue en picada libre

Durante los primeros cinco meses del año las ventas cayeron 6%, según estudio de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (Came)

A los pequeños y medianos comerciantes de la Argentina les va muy mal por la caída del consumo. Al menos eso es lo que cree Vicente Lourenzo, de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came).

"Hay veces que a uno le va muy bien y veces que a uno le va muy mal, como ahora", dijo el empresario al recordar que durante los primeros cinco meses del año, el sector soportó una caída del 6 % en sus ventas respecto a igual período del año pasado.

Para explicar la crisis del sector comercial, Lourenzo señaló que para el Día del Padre los integrantes de la familia juntaron su dinero con el objetivo de comprar un regalo, mientras que en otros años entregaban un presente cada uno.

"Hubo menores ventas en unidades. Eso significa que, como sucede en las épocas de crisis, los componentes del grupo familiar se unen como para regalar un presente en el Día del Padre, a diferencia de las épocas de esplendor", dijo.

Y en ese sentido, marcó diferencias con las "épocas de esplendor" para el comercio como aquellas registradas en 2006-2007 y 2010-2011 cuando hubo picos muy fuertes de consumo en las familias argentinas, que superaron todo tipos de expectativas.

Señaló que la situación actual de crisis se asemeja más a las registradas en 2008 (en medio del colapso económico y financiero mundial) y 2014, cuando también hubo retracción en el consumo por la aceleración inflacionaria tras la devaluación registrada a principios de ese año.

El directivo de la Came dijo que "el nivel de desocupación va aumentando, de a poco va a aumentando", debido a un fenómeno en el que los locales comerciales que cierran no se reabren en forma rápida.

"En las principales arterias se ve cada vez más seguido locales que están vacíos. Por lo tanto, eso es señal de crisis", dijo el referente de la cámara empresaria después que se conociera que las ventas por el Día del Padre cayeron un 7,5% anual.

Sobre el cierre de comercios, Lourenzo explicó que los propietarios de los locales están exigiendo para renovar los contratos de alquiler el equivalente en pesos a la misma cantidad de dólares que habían firmado en 2013, por lo que los comerciantes deciden bajar sus persianas en forma definitiva.

Además, Came alertó que el fin de semana largo que comprendió a los feriados del 17 y 20 dejó "pocas ventas minoristas y consideró que se caracterizó por un movimiento turístico heterogéneo, con ingresos directos a las ciudades receptivas por $1.037,6 millones.

Menos turistas
Según datos que maneja la cámara, viajaron unos 610 mil turistas en esta fecha, que con una estadía promedio de tres días, y un gasto diario individual de $567, dejaron ingresos directos por $1037,6 millones en las ciudades receptivas de turismo del país. "El fin de semana fue modesto, pero mucho mejor de lo que se esperaba una semana atrás, cuando había muy pocas reservas", indicó Lourenzo.

"Hay que tener en cuenta que el 20 de junio suele ser el menos convocante en materia turística, y este año influyó la coincidencia con el Día del Padre y la falta de dinero en muchas familias por la altura del mes. Aunque el agregado del 17 contrarrestó en algunos destinos", dijo.

Según el relevamiento de Came en 40 de las principales ciudades turísticas del país, las ventas minoristas vinculadas al sector fueron muy bajas, porque incluso en aquellas localidades con más movimiento, la gente controló excesivamente sus gastos (el año pasado no estuvo este feriado y no se puede comparar).

"Tuvimos una caída de las ventas. La falta de poder adquisitivo se traslada a las ventas; la necesidad hace que el comerciante abra aunque sea feriado, más porque no se ha recaudado todavía lo suficiente", señaló Lourenzo.

Según la entidad, las ventas, por un lado, fueron afectadas por la retracción general del mercado de consumo y, por otro, a causa de un comprador que, con poco poder adquisitivo a esta altura del mes, fue muy prudente con sus gastos .

Las preferencias de este año se volcaron hacia productos de menor valor, como vino y licores o regalería.

El ticket promedio este año se ubicó en $480, un 23 % por encima del año pasado, cuando la inflación anual supera al 40 %.
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