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lunes 17 de octubre de 2016

Economistas coinciden en que Argentina crecerá fuerte en 2017

Además aconsejan bajar tasas para impulsar el crédito productivo.

Los economistas Miguel Bein, Javier González Fraga y Aldo Pignanelli coincidieron hoy en que la economía argentina volverá a crecer con fuerza en 2017 y advirtieron al Gobierno que debería reducir las tasas de interés para generar financiamiento productivo, con la idea de que la expansión sea sostenible.

La recuperación del poder adquisitivo del salario después de la avanzada de la inflación por el reacomodamiento de los precios relativos y la reactivación a pleno de las obras públicas hará que la economía de la Argentina rebote, indicaron.

Los economistas expusieron su visión en la Convención de la Agro Industria Textil & Indumentaria de Argentina, organizada por la Fundación ProTejer.

Advirtieron también que el país está anotando cambios por etapas en su política económica y reconocieron que el Gobierno no debería apostar sólo al endeudamiento o la emisión monetaria
para hacer crecer la economía el próximo año.

"Sosteniblemente o no la economía va a crecer alrededor del 5% el año que viene, lo que no significa que eso se va a repetir en 2018," estimó Bein y coincidió con González Fraga y Pignanelli en que el Banco Central debería recortar unos 5 puntos la tasa de interés para que se reactive el crédito y para
que el tipo de cambio no se atrase.

Bein consideró que la economía tocó fondo en agosto porque hasta ese mes el ingreso de la población había cayó muy fuerte desde octubre del año pasado, pero comenzó allí su recuperación gracias al segundo tramo de las paritarias.

"La devaluación del peso hizo que todos los bienes transables como por ejemplo la carne se acomodaran para arriba y eso generó fuerte presión sobre los bolsillos, pero a partir de agosto el salario comenzó un proceso de recuperación", dijo.

Una vez que la inflación comenzó a bajar y el ingreso disponible de la población comenzó a subir en agosto, se comenzó a dar una reactivación de la economía que va a ser mucho más ostensible a partir de febrero o marzo, estimó Bein.

La reactivación de la obra pública también arrancó y se normalizó, estimó Bein, y apuntó que si bien la economía está en una situación de dificultad, en 2017 se recuperará por la mera lógica del ciclo político que tiene la Argentina.

"El año que viene es electoral y la política económica va a disponer de recursos, por lo que la actividad se va a recuperar 5 puntos, lo que no quiere decir que en 2018 vaya a repetir, porque en los años pares baja el gasto público y el dólar se estanca", apuntó Bein.

Este economista expresó que inevitablemente la economía comenzó su recuperación y va a continuar así hasta por lo menos las elecciones del año que viene, con un tipo de cambio que estará por debajo de 18 pesos.

González Fraga consideró que antes de analizar la economía local hay que mirar cómo está el mundo, porque Brasil está muy mal, Europa no termina de arrancar tras la crisis de financiera de 2009 y no se sabe qué va a pasar con las elecciones en los Estados Unidos.

Todo eso, dijo González Fraga, configura una primera gran restricción que acota las posibilidades, por lo que –consideró- "una expansión del 5% para el año que viene es muy optimista".

El segundo condicionante señalado por González Fraga es la cuestión política, dado que el de Mauricio Macri es el tercer Gobierno no peronista desde 1983 y los otros dos no pudieron terminar su mandato.

"Hay que dejar de lado lo perfecto para ir por lo posible, lo razonable. Hay que entender que la economía es un juego por etapas. Por ello, el 2016 es un año para iniciar un camino. En los próximos doce meses la inflación va a ser mucho más baja", dijo.

Y afirmó en ese mismo sentido que en Cambiemos hay una prioridad política en un contexto internacional muy complicado para ir por etapas, como por ejemplo coordinar objetivos como los de bajar la inflación y las tasas de interés para ir reactivando el crédito.

A su vez, Pignanelli apuntó que todo modelo económico "puede ser muy lindo, pero si no contempla la variable social y la fuente de financiamiento, suele terminar mal la experiencia".

El asesor del Frente Renovador dijo que "la buena noticia para el país es que el mundo le presta dinero, como por ejemplo la lluvia de 35.000 millones de dólares de este año que es todo deuda y no inversión" y apuntó que la mala novedad es que "cuando hay plata fácil los gobiernos tienden a no hacer las cosas bien".

Pignanelli sostuvo que el año que viene se va a incrementar la deuda externa en unos 30.000 millones de dólares, por lo que pidió tener cuidado con el crecimiento sostenido del pasivo y su peso sobre la capacidad de pago del país, que debe atender demandas urgentes como la pobreza.

También apuntó que el déficit fiscal será del 7% en 2016, similar al de 2015, con una balanza comercial negativa debido al aumento de las importaciones y una baja de las exportaciones por la menor demanda externa.

"No tenemos un problema del tipo de cambio, es un problema de inflación, porque el dólar no es más que otro precio relativo", estimó.

Y opinó que la actual gestión del BCRA ha reducido la base monetaria, pero sigue emitiendo y las Lebac son una muestra de ello, con altas tasas de interés que tienen como resultado que los empresarios no tengan acceso al financiamiento competitivo.

"Hoy el mundo no va para el lado del libre comercio, sino de una protección, porque el problema del mundo es crear trabajo. Y acá se perdieron 120.000 empleos privado en lo que va del año", advirtió Pignanelli.

Por ello, pidió buscar equilibrios macroeconómicos y solicitó al Gobierno no caer en la tentación de acelerar el funcionamiento de la máquina de imprimir billetes para ganar las elecciones en 2017, porque esa estrategia es la que generó los problemas actuales.
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