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sábado 30 de abril de 2016

¿Bajará la inflación en el segundo semestre?

Los precios repuntaron en abril. Todo indica que será difícil cumplir con la meta oficial establecida en torno al 25% anual.

Los precios, que habían iniciado una desaceleración en marzo, volvieron a repuntar en abril. Así, no será fácil la tarea de domar a la inflación de cara al segundo semestre del año, de acuerdo a un análisis difundido por el instituto IERAL, de la Fundación Mediterránea.
Según el trabajo de los economistas Juan Francisco Campodónico y Francisco Alvarez Reyna, la inflación que había desacelerado de 4,1% en enero a 3% en febrero, volvió a rebotar en marzo, con un 3,5% mensual, señalaron.
"Considerando el desagregado de rubros encuestados, se tiene que en marzo todavía 33 de 55 ítems registraron variaciones mensuales superiores al 2,2 %", manifestaron los economistas.
Para los especialistas, las expectativas de inflación se deterioraron en abril respecto de marzo.Los especialistas recordaron que, según la Universidad Torcuato Di Tella, esas expectativas se ubican en una mediana de 30% y un promedio de 36%, guarismos similares a los de enero de 2014. Esta situación es la que hace que la lucha contra la inflación enfrente dificultades y se verifiquen altibajos. "Es importante destacar que en marzo no se habían realizado ajustes en rubros atrasados, como si pasó en febrero con la electricidad", añadieron.
Señalaron que comparando la inflación mensual de marzo con la de febrero, se tiene una desaceleración de 0,7 puntos porcentuales (de 4 % a 3,3%), con nueve grandes rubros que aplican esa desaceleración, pero con otros tres grandes ítems que acentuaron el ritmo de las subas.
Entre los primeros se destacan alimentos y bebidas no alcohólicas, bebidas alcohólicas y tabaco, vivienda, agua, electricidad y otros combustibles, equipamiento y mantenimiento del hogar, salud, comunicaciones, recreación y cultura, restaurantes y hoteles y bienes y servicios varios.
En los segundos figuran prendas de vestir y calzado, transporte personal y educación. Los analistas explicaron que en el primer bimestre del año, un instrumento determinante a la hora de contener la inflación ha sido la evolución de la base monetaria.
El Banco Central frenó el ritmo de expansión, desde el 41% interanual en diciembre a 25% en febrero; sin embargo en marzo y con datos disponibles hasta abril se puede ver que la evolución está alcanzando el 30 %, precisaron.
"En línea con lo anunciado, el Central pasaría a darle prioridad a la tasa de interés como instrumento antiinflacionario", consideraron Campodónico y Alvarez Reyna.

¿Llegarán las inversiones?

Especialistas del ámbito financiero coincidieron al unísono en que se abren posibilidades a raíz de la salida del default para que la Argentina reciba créditos e inversiones externas, tanto para el gobierno nacional como para empresas privadas y administraciones provinciales.
El ex presidente del Banco Central Javier González Fraga manifestó que el acuerdo con los fondos buitre posibilita la apertura de inversiones y de las probabilidades de compra de proyectos directos de inversión y no bonos.
"La inversión reemplaza al consumo como fuerza de crecimiento, por lo que el consumo se presenta como consecuencia de la inversión", dijo el economista.
Advirtió para el próximo año un boom de inversión de argentina y del extranjero. Van a entrar más de U$S 300 mil millones en los próximos 4 años", dijo.
Guillermo Nielsen, ex secretario de Finanzas, evaluó que algunos inversores tienen como requisito para desembarcar que el país no esté en default, pero para la gran mayoría de los fondos, consideró, todavía falta un poco más.
"Nos falta un trecho. Pero es verdad que falta menos", señaló el ejecutivo vinculado a Eduardo Eurnekian.
Hernán Hirsch, director de FyEConsult calificó de Alfonsonazo a la fuerte oferta de crédito externo evidenciada por la reciente colocación de bonos encarada por el equipo de Alfonso Prat Gay.
"Con ofertas por $67.000 millones entendemos que el riesgo de no tener liquidez de la deuda pública se reducirá drásticamente en el corto plazo, lo cual debería traducirse en una reducción de la prima de riesgo país y una mayor demanda de activos domésticos", dijo.
Ariel Squeo, director de ICB Argentina, manifestó que es claro que el fin del default tiene un impacto positivo para el país, tanto en el corto, mediano y largo plazos.
"Los capitales se mueven muy rápido, al ritmo de una tecnología e información crecientes, con lo cual si se trabaja sobre las condiciones adecuadas, Argentina puede ser un gran receptor de flujos internacionales", precisó.
Mariano Sánchez, director de la consultora KPMG, consideró que la salida del default genera las condiciones para consolidar los cambios macroeconómicos.
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