deportes deportes
miércoles 18 de enero de 2012

Sabías que... el primer clásico entre Independiente y Gimnasia fue en 1913

La Lepra y el Lobo se enfrentaron por primera vez en julio de ese año, un mes antes que el primer Boca-River oficial.

Por Roberto Dagostino
Especial

El 13 de julio de 1913 se jugó el primer clásico mendocino de la historia, cuando se enfrentaron el entonces Club Atlético Independiente y Gimnasia y Esgrima. El encuentro finalizó empatado 0 a 0. Se disputó en el campo de juego que se encontraba en la calle Godoy Cruz y 25 de Mayo de la Ciudad de Mendoza, la vieja cancha del Colegio Nacional. Y ese mismo año, a más de mil kilómetros se producía también el primer clásico oficial entre Boca y River, pero el 24 de agosto. Está claro que fue el primero oficial de uno de los clásicos más importantes del fútbol mundial, pero el del Lobo y la Lepra fue antes.

En ese entonces eran de los mejores exponentes del fútbol local y de ahí que el partido congregara una multitud, por lo que quedaría sellada la rivalidad y por ende la característica del clásico por excelencia.

Ese día, según rezaban las crónicas de la época, “la lucha fue recia y movida por parte de los jugadores. Independiente llevó la mejor parte en lo que respecta al ataque pero la brillante acción defensiva del arquero Gárgaro y de los backs impidieron que los ágiles de Independiente obtuvieran ventajas sobre el tanteador. Al final se registró un empate de cero a cero”.
Los equipos se alistaron así:

INDEPENDIENTE: Linner, Romairone y Oliva; Macías, Capretti y Bossay; Franco, Burotto, Agüero, Barreto y Almados.

GIMNASIA Y ESGRIMA: Gargaro, Sartori y De Moro; Tregea, Desmery y Sosa; Sguazzini, Fachon, Realines, González y Segura.

El primer equipo que le ganó a su rival fue Independiente en el año 1914, por 2 a 0.

Luego, a través de los años venideros y de los campeonatos disputados, Independiente le ganaría cuatro partidos seguidos a Gimnasia. Pasarían cuatro años desde el primer partido disputado, para que Gimnasia pudiese ganarle por primera vez a Independiente, que todavía no eran los Azules, ya que su camiseta era a rayas de color rojo, verde y blanco, las mismas que después "heredaría" Deportivo Guaymallén.

El dato de color del clásico de aquellos primeros años se produjo cuando se dividió el fútbol en Mendoza. Fue en 1916 cuando Gimnasia se había ubicado en la primera posición del torneo. Pero Independiente tuvo una gran reacción logrando igualar aquel lugar. La Federación de Football dispuso entonces que se disputara un partido final el día 21 de noviembre, en el escenario situado en la esquina de las calles Observatorio y Pueyrredón.

Gimnasia reclamó en esa oportunidad no haber sido avisado con la suficiente anticipación, puesto que la comunicación llegó a manos de los dirigentes 48 horas antes de la fecha indicada. Por tal causa envió una enérgica nota y no se presentó a disputar el partido, adjudicándose en consecuencia el título de campeón el primer equipo de Independiente.

A raíz de la situación planteada por Gimnasia y Esgrima, que consideraron justa otros clubes como Sportivo Maipú, Unión, Barcala y Juventud Mendocina, se produjo el primer cisma en el fútbol mendocino.

A los pocos meses se constituía la Liga Mendocina de Football y el popular deporte contaría desde entonces con dos instituciones directrices y con los clásicos rivales militando en distintas ligas. Esa Liga no era la que hoy se conoce como Liga Mendocina de Fútbol, que fue creada posteriormente, en 1921.

Al año siguiente, en 1917, y por iniciativa del Club Pacífico, finalmente se unieron las dos instituciones conformando la Unión Mendocina de Football, pudiendo así los clásicos rivales volver a enfrentarse, como lo reclamaba la afición local.

El tiempo se encargó de engrandecer a ambas instituciones, que lograron la mayor cantidad de torneos locales en el ámbito del fútbol de Mendoza, siendo considerados los más dos grandes de la provincia.
 

Fuente:

Más Leídas