Viernes 24.10.2014

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María Laura García

Esta belleza es una promotora del Diario UNO de Reconquista, fanática de los deportes y le hicieron una producción en un bowling en esa localidad santafesina. Grato descubrimiento.

Esta belleza se llama María Laura García, tiene 28 años, es una promotora del Diario UNO de Reconquista, profesora de literatura, fanática de los deportes y le hicieron una producción en un bowling de esa ciudad santafesina. Grato descubrimiento que no podíamos dejar de compartir con ustedes.

Aquí, compartimos la nota que le hicieron nuestros colegas santafesinos.

-¿Qué hace hoy laura garcia a sus 28 años?
-Hoy María Laura García a sus 27 años hace lo que quiere y algo de lo que debe también. Básicamente, estoy terminando la carrera de Letras y trabajo en ello, también realizo promociones como un plus mientras pueda.

-Terminás una carrera muy dura, para aquel que se atreva a decir que solo sos una cara bonita. Cómo se conjugan las bibliotecas con las promociones?
-Y bueno, no se conjugan. En realidad se aguanta. Ahí es donde juega la fortaleza de la personalidad de cada uno. Son dos mundos paralelos. De mi parte yo trato de mezclar los dos ámbitos lo menos posible, aunque claro resulte difícil porque al hacer promociones grandes te van conociendo todos, incluyendo tu entorno académico. A mi me han juzgado bastante por ser promotora, la gente tiene en general una idea equivocada y arraigada de que lo de las promociones lo hacen las chicas lindas pero tontas. Ojo, no quiero decir con esto que algunas promotoras no den lugar a esa apreciación, (se le escapa una sonrisa burlona ) pero por lo general en Reconquista, casi todas somos chicas estudiantes y trabajadoras, nada más.

-¿Cómo te sentiste con esta producción fotográfica?
-Muy cómoda. Me divierte jugar a ser el centro de las miradas un ratito. A todas las mujeres nos gusta sentirnos mimadas.

-Que se siente gozar de ese imán?
-Se siente bien. Cuando una esta plena con lo que es como mujer se disfruta de la sensación de ser mirada sin caer en la vanidad. Yo soy joven, pero creo que este es mi momento. Cuando era más chica, como todo adolescente, creía que me llevaba el mundo por delante y el mundo me llevó por delante a mí una cuantas veces. Ahora ya no, aprendí muchas cosas y me siento feliz a todas nos gusta que nos miren, sin caer en el tema del objeto sexual. Porque no seamos necios, los hombres te miran pero las intenciones son de las más variadas.

-¿Y la mirada de la mujer que suele decir?
-Depende, las mujeres a veces son más prejuiciosas que los hombres con el tema de las promos, lo he descubierto. Muchas veces me han levantado la ceja por tener puesta una calza y pasar cerca del marido o entregarle un folleto. No entienden muchas veces que una está trabajando.
Esta bien que todas creemos que tenemos a Brad Pitt de novio cuando nos enamoramos, pero algunas son ridículas en esa situación.
Por otro lado, muchas mujeres me felicitan, me elogian el cuerpo y eso es porque son mujeres seguras de si mismas. ¡Esas son de las mías! Felicitaciones a ellas.

-Sos soltera ¿Qué apuro tenés para que cubran ese espacio vacío?
-Soy soltera y como toda mujer quisiera que a ese espacio lo cubran pronto. Pero los años y la experiencia me han vuelto exigente. Así que no estoy apurada, pero si atenta, escucho ofertas (vuelve a escucharse su carcajada). Creo que los hombres me tienen un poco de miedo.
No soy un hueso fácil de roer, si bien me llevo excelente con los hombres en general y mi cerebro tiene la practicidad masculina, en el tema relaciones soy avasallante naturalmente. Me gane mi espacio, siento placer de ser una mujer posmoderna y creo que muchos hombres no están para seguir mis pasos, enseguida me quieren cortar las alas.
Ahí nace el eterno problema del machismo haciendo mella, la verdad que a estas alturas no me parece justo. Todo lo que tengo me lo gane y con sacrificio, sobretodo me gane un sentido de libertad bastante arraigado en mí, así que no pienso dejar que me quieran apagar. Yo bailo, trabajo en promociones; sí, está bien, además soy mucho más que eso, leo, estudio, trabajo en una escuela, hago deportes, me emociono, me uno a causas, etc y eso tiene que ver con que soy una mujer que le pone pasión a lo que hace. Y las pasiones no se negocian. La gente que cede sus pasiones por una relacion pronto se vuelve triste. No le encuentro sentido.

Fuente: Diario UNO de Reconquista

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