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Lunes, 11 de junio de 2012

La ausencia argentina en el fútbol olímpico

Por Lucio Ortiz
lortiz@diariouno.net.ar

Cuando se inicien los Juegos Olímpicos, muchos argentinos se darán cuenta recién entonces que la Selección Argentina no estará participando.

¿Por qué, si es que ganó la medalla de oro en las dos últimas versiones?

Claro que sí. En Atenas 2004 y Pekín 2008, los seleccionados que conducían Marcelo Bielsa, en el primero, y Sergio Batista, en el más reciente, se colgaban las medallas doradas.

En 2004, el héroe era Carlos Tevez. A los 20 años, el delantero de Boca Juniors fue el goleador con 8 tantos de los 17 que logró el equipo nacional. Le convirtió el gol a Paraguay en la final.

En ese seleccionado estaban jugadores como Roberto Ayala, Coloccini, Mascherano, Heinze, Cristian y Luis González, D’Alessandro, Saviola y Clemente Rodríguez.

Cuatro años después, con el equipo que dirigía Checho Batista, el seleccionado argentino de fútbol ganaba su segunda medalla de oro en la historia (ya acumulaba dos de plata y una de oro).

Y fue figura Lionel Messi, en un equipo con Juan Román Riquelme y además con mayoría de los cracks que conforman el actual equipo nacional: Sergio Romero, Garay, Zabaleta, Gago, Di María (lograba el gol de la victoria ante Nigeria en la final), Mascherano, Agüero, Sosa y Lavezzi ganaron la dorada.

Mascherano lograba su segunda medalla de oro y así se convertía en el único deportista argentino en la historia que tiene ese récord.

Pero con esos antecedentes no se participa en los juegos Olímpicos. Era necesario clasificarse en el Preolímpico, lo que el equipo sub 20 dirigido por Walter Perazzo no logró. En ese momento del Sudamericano no hubo muchos reproches. Recién en julio se acordarán de la ausencia.

Argentina, con su selección mayor, le ganó el sábado al sub 23 reforzado de Brasil que competirá en Londres.

Brasil va por su primera medalla de oro porque es el único título que le falta en sus vitrinas.

Los argentinos lo miraremos por TV.

Y entonces muchos se preguntarán por qué no estamos en los Juegos.