tenis | circuito_wta
Lunes, 06 de febrero de 2012Arantxa Sánchez Vicario desnuda un duro pasado en su libro "¡Vamos!"
La ex niña prodigio y actual capitana del equipo de tenis femenino español, está próxima a lanzar un libro autobiográfico, donde revela una dura vida familiar, que ya ha generado polémicas, acusaciones, e incluso acciones legales por parte de sus padres.
Arantxa Sánchez acusa a sus padres de dejarla en la ruina y ellos le contestan duramente.
Arantxa Sánchez Vicario ha roto su propia leyenda. La niña prodigio del tenis español, la pequeña de la familia señera del deporte de la raqueta, la deportista que a los 17 años ganó su primer Roland Garros ha sacado a la luz una vida de infierno. Ganaba en la pista y sufría en su hogar. Esta doble vida ha sido un secreto para el gran público que solo veía en ella a una dulce adolescente que con su sonrisa cautivaba y a unos esforzados padres volcados en la carrera deportiva de su hija. Pero ella a los 40 años ha acabado con esa imagen. Se sintió prisionera de su familia y de su éxito por eso escapó de todo y ha emprendido una nueva vida con su marido José Santacana y sus dos hijos. Y ahora que se siente liberada ha decidido contar su historia en un libro ¡Vamos! Memoria de una lucha, una vida y una mujer.
La respuesta de su familia no se ha hecho esperar. Su madre Marisa, a modo de la matriarca de la saga, ha hecho pública una carta en la que asegura que emprenderá acciones legales contra su hija en cuanto se publique el libro y que el asunto está en manos de sus abogados.
"Con enorme sorpresa, y gran dolor, constaté que nuestra hija Arantxa había dado un paso más en su voluntad de herirnos y humillarnos", escribe en un comunicado la madre de la ex número uno, cuyo padre sufre un "durísimo" cáncer de intestino y un principio de Alzheimer. "En todo este tiempo no hemos recibido ni una sola visita de nuestra hija Arantxa. Ni un mínimo atisbo de preocupación. Ni un '¿cómo estáis'?", prosigue el texto. "Ahora nos llega la noticia de que saldrá a la luz un libro de Arantxa atacando, al parecer, a la familia y socavando nuestra moral. Esto sí que es duro, no el cáncer o el Alzheimer, nada puede doler más a unos padres que su hijo les acuse de todos sus males. Es inexplicable el dolor que sentimos, el nudo en el estómago que convive con nosotros", continúa. "Yo tengo 75 años y mi marido 79. Nunca imaginamos que podría ocurrir algo así. Esta situación sí que es una enfermedad que afecta directamente al alma y, aunque la intentaremos asimilar con dignidad, nos estamos quedando sin fuerzas", añade. "Nosotros vivimos 20 años por y para ella. Lo dejamos todo de lado e hipotecamos nuestra vida y nuestro matrimonio (...) Está claro que fracasamos con ella. A la que más dimos, resulta que -cumplidos los 40- se da cuenta de que todo en su vida es por culpa nuestra. Nos acusa de dejarla en la ruina, de quitarle todo, con un rencor y resentimiento dignos del peor de los enemigos".
La polémica generada por el próximo lanzamiento del libro ha tomado a Arantxa Sánchez Vicario con la responsabilidad de ser la capitana del equipo español en la Copa Federación.
"Nací en una familia de tenistas y vi este deporte desde pequeña", contó sobre el relato que recorre su libro. "Naces, pero tienes que trabajar para seguir puliéndote y ser una campeona. Sacrificas muchas cosas en un deporte muy mental, en el que hay que saber controlar las emociones", continuó. “Estoy aquí porque las jugadoras han querido que esté", añadió para explicar por qué vuelve al deporte de su vida pese a los sinsabores que relata en ¡Vamos!
El libro saldrá a la venta esta semana, y promete aumentar el revuelo y el triste enfrentamiento entre la tenista y sus padres, que intercambian acusaciones “con munición gruesa”.
- Boca-Godoy Cruz: comienza la venta de entradas para los hinchas del Tomba
- Rosario Central-River cambió de horario: se jugará el sábado a las 14
- Corinthians venció a Vasco da Gama y se clasificó a las semifinales
- Silva: "Hasta el último minuto, siempre creo que voy a tener una chance"
- Riquelme: "En la única jugada que hicimos tres toques, fue gol"



