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Jueves, 19 de enero de 2012Acorralado, el presidente de Nueva Chicago se pidió licencia
Lo hizo luego de que se conocieran audios que lo comprometían y que dijera que fue amenazado de muerte. Además, se conocieron nuevos videos de los hechos de violencia de la barrabrava. Video.
El presidente de Nueva Chicago, Antonio Fusca, solicitó una licencia "por tiempo indeterminado" en su cargo, luego del violento episodio que derivó en la muerte de un integrante de la barrabrava del club tras una reunión de la que había participado el dirigente. Además, Fusca -que asumió la presidencia el pasado 14 de diciembre- presentó una denuncia por amenazas, tal como había asegurado en sus únicas declaraciones periodísticas tras los hechos ocurridos en la víspera en el Polideportivo del club, en el barrio porteño de Mataderos.
La presentación la realizó en la comisaría 42, ubicada frente al mencionado predio polideportivo, sobre la avenida Lisandro De la Torre al 2300, en el barrio porteño de Mataderos y a tres cuadras de donde falleció Agustín Rodríguez, de un "fierrazo" en la cabeza.
"A mí me pegaron por todos lados, me pusieron un fierro en la panza y dijeron que iban a matarme a mí y a toda mi familia", había dicho Fusca en declaraciones periodísticas. Ahora, tras el pedido de licencia por "tiempo indeterminado" que presentó Fusca, el club de Mataderos quedará al mando de Sergio Ramos, su vicepresidente.
Ramos, en el momento de la batalla campal entre dos facciones de la barra brava de Chicago que le costó la vida a Rodríguez, de 27 años, estaba almorzando con el ex futbolista Jorge "Pipa" Higuaín en un restaurante del barrio de Palermo. El titular del club también anunció que daba un paso al costado después de que trascendiera el diálogo que había mantenido con los barras durante su encuentro de este miércoles.
Fusca denunció que recibió amenazas de muerte tras la pelea entre los hinchas, pero a la vez reconoció que aceptó mantener una reunión con los violentos (antes del incidente).
"Me dijeron que me iban a matar a mí y a toda mi familia", reveló Fusca, tras lo cual le apuntó a los integrantes del sector de "Los Perales", quienes le habían "pedido una reunión para evitar futuros inconvenientes en las tribunas". De esta manera, se justificó por los hechos de violencia sucedidos ayer y señaló que: "Los de 'Los Perales' me llamaron a mi celular, querían hablar conmigo y yo acepté la reunión de inmediato porque nuestra premisa desde siempre fue pacificar a la familia de Chicago".
A su vez, contó cómo sucedieron los incidentes que culminaron con la muerte de Rodríguez, quien falleció tras recibir varios golpes y un "fierrazo" en la cabeza.
La reunión estaba pactada para horas de la tarde en el polideportivo de Chicago, hasta donde sorpresivamente llegaron integrantes de la banda de "Las Antenas" y esa irrupción de los hinchas derivó en el enfrentamiento. Durante su relato, Fusca se contradijo al señalar que cuando se produjo la pelea dentro del club "volaban piñas por todos lados" y los barras no tenían armas, pero luego indicó que a él le pusieron "un 'fierro' en la panza" para amenazarlo.
"La pelea fue en el hall principal del Polideportivo y ahí armas no hubo, pero la siguieron afuera y no vi absolutamente nada de lo que pasó cruzando la puerta. A mí me pegaron por todos lados, me pusieron un fierro en la panza y dijeron que iban a matarme a mí y a toda mi familia", dijo.
Tras revelar que desconoce de qué fracción eran los barrabravas que lo amenazaron, Fusca comentó que los violentos "rompieron todo, la presidencia, la oficina de socios, la secretaría de prensa, todo". Según trascendió, esa parte de la barra asegura que Fusca es el culpable de los acontecido alegando que los "vendió", pero el presidente de Chicago volvió a justificarse al decir: "¿Cómo voy a vender a alguien si los que me llamaron fueron ellos? Es una locura. Yo sólo los atendí".
Los hechos de violencia continuaron luego en el Hospital Santojanni cuando el grupo al que pertenecía la víctima irrumpió en el centro asistencial para buscar al presunto asesino del joven, quien había sido herido con una arma blanca.
LOS AUDIOS Y LAS IMÁGENES. El alejamiento del dirigente se da en medio del homicidio de un barra en medio de una puja entre facciones de la hinchada de Nueva Chicago, lo que destapó una olla maloliente en el club de Mataderos, con acusaciones cruzadas y con admisiones de "prebendas" a quienes mandan en las tribunas. Casi al mismo tiempo que la ministra de Seguridad, Nilda Garré, afirmaba que con el problema de la violencia en el fútbol tenían que "cargar todos", involucrando a la dirigencia, un barra daba a conocer una grabación de la reunión en que se desató la batalla y en la que el presidente del club, Antonio Fusca, aseguraba chabacanamente que no le importaba la seguridad sino la unión de los grupos tribuneros para salir campeón.
Mientras los directivos de ayer y hoy de Nueva Chicago se cruzaban acusaciones sobre quién alimentó a la barra, endilgándose mutuamente entre las tres últimas gestiones, el juez Facundo Cubas intentaba obtener elementos para dar con el autor del homicidio. Desde Tribunales se encargaron de aclarar que Aldo Barralda, alias El Paraguayo, integrante de Las Antenas, opositor a la barra de Los Perales, en la que militaba Agustín Rodríguez, no estaba detenido porque no había pruebas ni testimonios que lo incriminen. Sí se aclaró que el hombre, operado por un puntazo en el abdomen, estaba custodiado para que no ocurra un intento de linchamiento como ayer en el Santojanni.
Mientras eran velados los restos de Rodríguez, de 27 años y quien vivía con su padre y un hermano a media cuadra de la entrada del club, el presidente Fusca aseguraba que lo "amenazaron a mí y mi familia" y que le habían robado el celular y una computadora, apuntando contra la banda de Los Perales. Fusca, un ex barra, había asegurado que aceptó una reunión con los miembros de Los Perales. Un barra que se presentó como Mariano y estuvo en la reunión dijo que la convocatoria fue del directivo y según la grabación que hizo y pasó por radio La Red, se escucha al presidente que pide que se unan los grupos.
"No me interesa la seguridad. Yo quiero salir campeón", se escucha que dice Fusca.
Pero la olla la ayudó a destapar otro ex presidente, Antonio Filomeno, acusado por el actual vice Daniel Blasco de hacer "crecer a la barra". Filomeno apuntó a su sucesor, Gustavo Lacanna, como el autor de la división de la tribuna. Pero a su vez Filomeno admitió que les daba "prebendas" y aseguró que "todos" los dirigentes del fútbol "tarde o tremprano tienen que sentarse a charlar con los muchachos".
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