sábado 30 de abril de 2016

Cuando la vecina se convierte en protagonista

La anécdota de esta semana la trae el actor Guillermo Troncoso.

El primer recuerdo gracioso e inolvidable de mi carrera que se me viene a la mente es una función de la obra Antígona de Sófocles en Rosario, cuando era muy joven, en el año 1999. Es un texto dramático, claro, es una tragedia griega, un clásico. Hacíamos la obra en un lugar muy especial, una casa antigua, actuábamos en un patio, iluminado con fuego y con escenografía con túnicas y demás. Nos fue superbién con esa puesta.

Pero hubo una función memorable. En un momento yo hacía del mensajero que empieza a gritar desde la terraza –utilizábamos toda la casa–. "Vecinos, vecinos, algo terrible ha ocurrido", empieza a gritar sobre el suicidio de Hemón, el hijo de Creonte. Era una escena muy dramática, clave en la historia.

El mensajero vuelve a gritar, poniendo esta vez más énfasis en su discurso. Y de repente salió una vecina anciana de una terraza contigua a la casa, gritando: "¿Qué pasó?, ¿qué pasó?".

Entonces, mientras seguía con mi parlamento, le hacía señas a la señora, en clave de pantomima, para que se diera cuenta de que era una obra de teatro. El público observaba de abajo la situación... Y la vecina insistía a viva voz: "¿Llamo a la policía?".

"No, no, no. El hijo del rey se ha suicidado", contestaba yo para que se diera cuenta la señora, en cambio ella me respondía: "¿Pero cómo? ¿Qué rey, cuál hijo?, ¿qué fue lo que pasó?". Ya en ese momento el público estaba a las carcajadas con la situación, cuando era el momento más crítico de la obra. Se armó otra obra de teatro, no había forma de salvar la escena.

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