Mendoza | Martes 07.02.2012 clima T 25°C H 60%
Diario UNO

A Fondo

Domingo, 22 de agosto de 2010

Celso, con los puentes cortados

Hoy Jaque no tiene diálogo con el vicepresidente Cobos, con su propio vice, con el jefe de la Corte, con Gioja y con la Nación. Se le abre, aun así, una gran chance.

  • .
  • .
  • Comentar

Celso Jaque, el gobernador, es, se supone, un hombre dialoguista. Exhibe, cada vez que puede, un trato moderado y se declara respetuoso de las instituciones republicanas.

La peculiar realidad política nacional, sin embargo, lo ha empujado a tener una relación disfuncional con las principales autoridades que lo rodean.

Lo cual, paradójicamente, pareciera ofrecerle, en estos momentos, más oportunidades que inconvenientes.


Puentes rotos en lo local

Pese a su carácter, en apariencia, afable, Jaque tiene el diálogo cortado con el anterior gobernador y actual vicepresidente de la Nación, Julio César Cleto Cobos. Sus esporádicos encuentros obedecen a cuestiones protocolares y a la buena educación en público típica del estilo de los mendocinos. O sea, pura apariencia.

También Jaque ha obturado, desde hace rato, el diálogo con su vicegobernador, Cristian Racconto, cada vez más crítico con la administración a la que pertenece. Jaque evita, por todos los medios, hacer declaraciones negativas contra su segundo. Ante las inevitables requisitorias, evade el problema, como si no existiese, pero, a su vera, una parte del oficialismo local despotrica contra el vice por haber dado el salto al peronismo opositor y otra porción, bastante gruesa, le brinda un olímpico desprecio, tratando de ningunearlo, de matarlo con una indiferencia que, empero, les arde en la piel a todos ellos.

Otro diálogo malavenido es con el presidente de la Suprema Corte, Alejandro Pérez Hualde. El Gobierno está alimentando un enfrentamiento abierto con un número uno de la Justicia y hasta amenaza con llevarlo a juicio político por una discusión en torno del nombramiento de conjueces. El secretario Alejandro Cazabán, hombre fuerte del Ejecutivo, es el ariete de dicha ofensiva.

Tampoco es pacífica la posición del Gobierno respecto de la Justicia federal con sede en Mendoza. Se ha agitado el juicio político de algunos camaristas vía el ministro de gobierno, Mario Adaro, en un momento particularmente caliente. De este modo, Jaque busca ponerse en sintonía con el gobierno kirchnerista en materia de derechos humanos y limpieza de los resabios de la dictadura.

Puentes rotos foráneos
En el ámbito de Cuyo, el gobernador no tiene diálogo con los colegas vecinos. El puntano Alberto Rodríguez es, lisa y llanamente, sapo de otro pozo. El hecho de mostrarse, junto con su hermano Adolfo, como uno de los adalides del antikirchnerista peronismo federal, le veda a Jaque cualquier acercamiento afectuoso.

En cuanto al sanjuanino José Luis Gioja, antaño “padrino” de la candidatura de Jaque, hoy la relación “es tensa”, como admite Adaro. “La Presidenta le ha pedido a Gioja que arregle el lío, promovido por él, de la promoción industrial. Pero el asunto está lejos de solucionarse”, explica el ministro.

Y, finalmente, respecto del Gobierno nacional, no hay ningún diálogo posible. La Nación, durante la era Kirchner, nunca ha dialogado con las provincias. Ordena. Exige. Somete. Y sólo se aviene a escuchar, desde lo alto, pedidos desesperados de dádivas, que va soltando en cuentagotas y bajo un gran despliegue de propaganda, con preferencia en Fútbol para Todos.

Así pues, si los principales puentes que conectan con el mundo circundante están cortados, ¿con quién dialoga Jaque? Consigo mismo y con los suyos. Lo que, bien mirado, puede ofrecerle algunas ventajas y oportunidades.


Mendocinismo, pero no antiK
Hoy, la relación de Jaque con la presidencia pasa por su peor momento en tres años.

La Nación ha dejado, por ahora, fuera a Mendoza del desendeudamiento que sí otorgó a casi todas las demás provincias, mientras, al mismo tiempo, continúa sosteniendo el régimen promocional para La Rioja, San Juan y San Luis.

Es una doble humillación muy difícil de digerir.

Sin embargo, las primeras espadas del oficialismo local, incluyendo a ministros e intendentes influyentes como el guaymallino Alejandro Abraham, siguen sosteniendo su fidelidad al kirchnerismo
¿Síndrome de Estocolmo? ¿Cómo se justifica, luego de tantas muestras de desamor? “Porque adherimos al proyecto y al modelo, aunque Néstor Kirchner no nos quiera. El país está mejor con este gobierno nacional y popular”, razonan.

No obstante esa lealtad, hay una convicción férrea, inamovible, en la mayoría: “No vamos a dar marcha atrás en la defensa de los intereses de Mendoza. Mantendremos la demanda en la Justicia contra la promoción a cualquier precio. Aunque nos dejen fuera del desendeudamiento”.

Quizá el menos convencido de esta posición combativa a ultranza es el jefe, el gobernador Jaque, quien todavía se tienta con lograr algún acuerdo intermedio como, por ejemplo, el otorgamiento para Mendoza de algunos cupos promocionales o de ventajas competitivas para ciertas ramas productivas o regionales.

Se verá.

La vida política de Jaque y la del PJ vernáculo dependen, en gran parte, de esta decisión.

Mientras, Adaro, el ministro político, se entusiasma: “Esta pelea con la Nación ha llevado a que hoy todo el peronismo mendocino esté unido, amalgamado y motivado”.

Otra cosa que enciende al ministro son algunas encuestas: “Tenemos el dato del 5% de desocupación en la provincia. Eso quiere decir que Mendoza, aun sin promoción, tiene pujanza propia”.

También le encontró el filón positivo el presidente del PJ, el lasherino Rubén Miranda, que quiere fundar la llamada Línea Mendoza. O sea, un peronismo con fuerte impronta local que, sin romper con el kirchnerismo ni escorar hacia el peronismo federal, pueda mostrar un camino propio que le permita sacar pecho.

Juana de Arco a la mendocina
En resumidas cuentas, el maltrato de la Nación, aunque a Jaque le duela en el alma luego de años de absoluta fidelidad, puede resultar, bien aprovechado, un regalo que cayó del cielo. Le permitiría sacar chapa de cacique federal en un contexto de total rendición y humillación provincianas.

Le permitiría, al mismo tiempo, transformarse, cual Juana de Arco, en cabeza de un movimiento localista que reúna, tras sus banderas, a lo más granado y potente de las fuerzas productivas, políticas y, por qué no, sindicales. Hasta Racconto, el niño rebelde, se verá obligado a encolumnarse sin chistar. Lo propio para el radicalismo, que ya se relame imaginando, con bastante tilinguería, que el camino a la gobernación en 2011 se halla despejado.

Hoy por hoy, el gobernador todavía no ha mostrado las cartas finales. Medita, tal cual es su estilo, extensamente en soledad y en profundidad.

Su decisión, del tenor que sea, no será neutra. Dará mucha tela para cortar.

Este puente roto con el hada madrina, paradójicamente, quizá se convierta en un puente de oro hacia la redención.

Su redención personal y la del peronismo que comanda.

  • .
  • .
  • Comentar
Envie sus Comentarios

No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes argentinas o injuriantes. Reservado el derecho a eliminar los comentarios que rompan el reglamento.

diariouno.com.ar