Mendoza
Martes, 16 de marzo de 2010Tras la clausura de febrero, Luján estimó que Cacano no reabrirá
El intendente Parisi y el apoderado de la Municipalidad se refirieron en esos términos a la actualidad del clausurado pub: “Si no cumple con las normas, jamás volverá a abrir”.
Cacano, el tradicional boliche del pueblo de Chacras de Coria, tendría las horas
contadas tras ser clausurado por la Municipalidad de Luján hace más de un mes, al
detectarse todo tipo de irregularidades. Su reapertura es bastante improbable.
Lo confirmaron ayer desde la Comuna de Luján su intendente, Omar Parisi, y el
apoderado del Municipio, Sergio Rocamora.
Y es que, aunque aún no hay un dictamen definitivo, la marcha del expediente le
deja al tradicional boliche muy poco margen de supervivencia.
Rocamora fue terminante: “Cacano no tiene habilitación comercial ni la tuvo
antes, y habilitarlo en esta situación de incumplimiento sería autorizar un
(República) Cromagnon definitivo”.
Parisi, por su parte, sentenció: “Si no cumple con toda la normativa, no va a
reabrir jamás y como está ese edificio ahora, me parece imposible que ocurra”.
El jefe comunal recalcó: “Estamos actuando igual con ellos que con otros boliches.
Para nosotros no es nuevo. A Cacano lo clausuramos dos veces, pero logró seguir
funcionando con un amparo judicial” .
Fallas estructurales
Rocamora le remarcó a Diario UNO: “A pesar de que les dimos oportunidades de
hacer mejoras, los dueños de Cacano no hicieron nada, ni presentaron un plan al
respecto”.
Y luego relató la situación en la que está hoy, tras la clausura del 13 de febrero:
“Es sumamente compleja, porque estructuralmente esa antigua casa no está en
condiciones de ser un local comercial. Tiene graves problemas edilicios y eléctricos,
no es una construcción antisísmica, es altamente inflamable y con el techo muy bajo.
No es sólo un problema de los alimentos en mal estado. De todas formas, la higiene del
lugar, de la cocina y los baños era deplorable”.
Agregó: “Los conductos eléctricos no estaban embutidos. Nosotros ya lo sabíamos
desde el 2008 y les hicimos todos los emplazamientos, pero nunca cumplieron”.
El abogado destacó además: “Detectamos una serie de departamentos en la parte
de arriba con gente en su interior y un estudio de arquitectos que era parte, todo, del
mismo edificio y estaban alquilados, lo que es una irregularidad, porque no están
habilitados”.
Rocamora recordó: “En el 2008 se lo clausuró por funcionar como un local
bailable sin autorización, pero, amparado en una medida judicial, el boliche
trabajó un año más”.
A pesar de eso, en el 2009 sufrió otra clausura que sus dueños no pudieron revertir.
“Se lo cerró 30 días por violar la restricción en plena epidemia de gripe A”, dijo
el letrado.
Por último, Rocamora señaló que tras la clausura de febrero hubo tres
inspecciones en donde comprobaron que “violaron todos los precintos que resguardaban
las pruebas”.

