Economía
Martes, 16 de marzo de 2010El Gobierno cerró la exportación de carne para forzar una baja del precio
La mesa de enlace rechazó la medida y el sector rural podría concretar el paro ganadero. La medida no fue oficializada pero la practican la Oncca y la Aduana.
El Gobierno planea sortear la presión inflacionaria sobre la carne.
El Gobierno volvió a cerrar las exportaciones de carne para descomprimir la suba de los precios al
consumidor y renovó las criticas de la dirigencia agropecuaria que expresó su repudio ayer, desde
Córdoba, donde los cuatro presidentes de las entidades, Hugo Luis Biolcati (Sociedad Rural), Mario
Llambías (Confederaciones Rurales), Eduardo Buzzi (Federación Agraria) y Carlos Garetto (Coninagro)
estaban reunidos con legisladores opositores.
Sin la participación del Ministerio de Agricultura, la medida que prohibió la exportación de
carnes congeladas y refrigeradas –exceptuando la Cuota Hilton– podría reflotar el paro ganadero que
propuso la Federación Agraria a mediados de febrero, cuando el cierre de las exportaciones era sólo
una amenaza.
“Esta es una nueva agresión al campo, que profundiza la política del fracaso”, dijo Biolcati.
Como lo hizo en repetidas oportunidades desde marzo de 2006, la gestión kirchnerista –con el
brazo ejecutor del secretario del Interior, Guillermo Moreno– planea así sortear una vez más la
presión inflacionaria sobre la carne, que acumula un 30% de aumento en góndola en tres meses. Por
eso, desde el sábado, cuando la Aduana emitió una directiva a los despachantes sobre la operatoria
de la carne, no sale un kilo del producto del país por agua, por tierra o por aire. En el sector
saben que sí se reanudarán las ventas de Cuota Hilton, menudencias y carnes cocidas, pero el resto
de las carnes congeladas y refrigeradas seguirán vedadas.
Referentes de las principales firmas exportadoras, grupo que integran Marfrig, dueño de
Quickfood en la Argentina; JBS, controlante de Swift y otros como el frigorífico Rioplatense,
mantuvieron ayer conversaciones telefónicas. “No se puede hacer nada”, indicó una alta fuente. “
Porque nada de esto es oficial”.
Una vez más, la burocracia es la que expone lo que de fondo es una decisión política, aunque
esta vez, la tarea le correspondió a la Aduana. Desde la Oficina Nacional de Control Comercial
Agropecuario (Oncca), señalada siempre como la artífice de las barreras “técnicas” a la
exportación, indicaron a El Cronista que “los permisos se están otorgando con regularidad”.
Otra alta fuente del sector frigorífico lo desmintió: “los ROE (permisos de exportación)
venían demorados. Los que debían estar a los quince días estaban a los sesenta”, indicó.
Después de que en 2009 las exportaciones de carnes crecieran 50%, alcanzando un monto de u$s
1.866 millones, los faltantes de hacienda restringieron la oferta y por eso, según el titular de la
Comisión de Ganadería de FAA, Pedro Peretti, este año “hay un faltante de casi 20 kilos per cápita”,
respecto del consumo de 2009.
La posibilidad de un cierre drástico de las exportaciones de carne se baraja desde enero,
cuando la suba del precio de la hacienda ya estaba instalada y se trasladaba rápidamente a las
carnicerías. Aún así, un industrial que participó de la reunión que cada viernes encuentra a Moreno
con los empresarios de la carne indicó que no hubo mención de la medida que se tomaría en menos de
24 horas. Recién el sábado las firmas comenzaron a verificar los problemas y a comunicarse para
averiguar qué pasaba.
Con una oferta de hacienda que según el analista Ignacio Iriarte, se redujo un cuarto
respecto del año pasado, la solución del Gobierno vuelve a ser prohibición de la exportación.

