SAN JUAN- El jefe de Gendarmería, Jorge Hogalde, confirmó que la misión de rescate no pudo acceder
al lugar donde
fue divisado el cuerpo de Javier Paduszek por la altura de los penitentes. “
Será uno de los casos en que los cuerpos quedan en la montaña”, afirmó Hogalde.
El equipo de rescate que inició el ascenso a la pared este del Mercedario, pasadas las 8 de
hoy, no pudo llegar a los 5.800 metros de altura para traer el cuerpo del andinista Javier
Paduszek.
“Lamentablemente los penitentes son muy altos e impiden el avance del equipo que después de
cinco horas apenas avanzó 900 metros y nos faltaban unos 1000 metros más”, detalló Hogalde a
eldiariodesanjuan.com “Seguir avanzando nos complicaría y no podemos poner en riesgo a nadie, era
lo que pensábamos que iba a pasar”, afirmó Hogalde.
El comandante comentó que ya le informaron sobre la situación a la esposa del andinista y al
juez que entiende en la causa quienes estaban al tanto de que esto podría suceder.
El rescate fue abortado porque la luz del día no es suficiente para poder sortear los
penitentes que alcanzan los tres metros de altura y las condiciones del terreno impedirían poder
trasladar el cuerpo en el descenso.
Según Hogalde las opciones ahora son que venga otro equipo que lo pueda hacer o esperar al
próximo verano. Sin embargo admitió que el próximo año se encontrarían con las mismas
complicaciones.
Otra alternativa sería descolgarse desde el diente unos 700 metros hasta donde está el cuerpo
pero “es terreno de piedra suelta que fue lo que le costó la vida a Paduszek”, finalizó Hogalde a
lo que agregó que “será uno de los tantos casos en que los cuerpos quedan en la montaña”.