País
Jueves, 11 de marzo de 2010Se postergó el debate por el impuesto al cheque por falta de quorum
La oposición no llegó en número ante la posibilidad de derrota en la votación de designación de Mercedes Marcó del Pont como titular del Banco Central.
BUENOS AIRES, 11 marzo (NA) - El debate en el Senado no pudo lograrse debido a que la oposición no
dio quorum por lo que las provincias deberán esperar otra semana más para que el Congreso trate el
proyecto de ley para que se coparticipen los 10.000 millones de pesos que el Estado recauda al año
en concepto de impuesto al cheque.
Tras no darse el tratamiento, la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA)
opinó que el impuesto al cheque "no debe ser coparticipado sino eliminado, porque lo indispensable
es una reforma tributaria integral".
El Senado estaba listo para tratar el proyecto hoy, pero el debate no pudo concretarse
debido a que la oposición no dio quórum ante una posible derrota en la votación sobre la
designación de Mercedes Marcó del Pont en el Banco Central.
El orden del día indicaba que una nueva norma para el gravamen financiero y el pliego de la
funcionaria iban a ser los temas ejes de la jornada legislativa, pero la oposición decidió estirar
los tiempos y tratarlo el próximo miércoles.
Según estiman fuentes de la oposición, la coparticipación del impuesto al cheque será un
hecho a partir de la semana próxima dado que existe consenso en ese arco para mejorar el
financiamiento automático a las provincias.
Se trata de una iniciativa que tiene despacho favorable en comisión y con el que la
oposición pretende conseguir un fuerte respaldo político de los gobernadores, cuyas cajas serán
oxigenadas con los nuevos giros.
Las gobernaciones provinciales presentarían este año un déficit fiscal de 10.500 millones de
pesos, tras cerrar 2009 con una necesidad de financiamiento de unos 15.000 millones de pesos.
La iniciativa impulsada por el socialista Rubén Giustiniani tiene asegurado el respaldo de
37 senadores opositores aunque fuentes del radicalismo se esperanzaron en contar con el apoyo
también de varios oficialistas.
Si bien las provincias reclaman la coparticipación del gravamen, la FEBA aseguró que "es
tremendamente regresivo, que castiga e impacta en forma determinante en los gastos empresarios".
Entre otros de sus argumentos, indicó que el impuesto atenta contra la bancarización del
sistema económico, porque los actores de la actividad tratan de evadirlo por su grave impacto en
los costos.
Además, señaló que "perjudica a todos, particularmente al sector productivo por mayores
costos, baja de la rentabilidad y se traslada a los precios, impactando en los consumidores.

