Expertos en psiquiatría señalaron que la castración química evita la erección en los hombres, por
lo que muchos violadores podrían frustrarse y el ataque derivar en el asesinato de la víctima.
Según el prestigioso psiquiatra Hugo Marietán, diresctor de la Revista Alcmeon de la
Fundación Argentina de Neuropsiquiatría, la
medida
propuesta por el gobernador Celso Jaque “es un intento ante la falta de tratamiento de estas
personas, ya que el violador reincidente va a seguir así durante el resto
de su vida y no hay una fórmula que pueda revertirlo”.
“Con la castración química (que ahora es una inyección cada 6 meses) se inhibe la producción
de testosterona y el deseo. No hay erección y no se puede concretar el acto sexual. Incuso hay
casos de violadores que se frustran y matan a la víctima”, dijo Marietán a
Radio Nihuil.
Por su parte, el doctor Juan Florencia Reboredo dijo a
diariouno.com.ar que aunque el violador este castrado, no se impide que pueda
realizar desde abusos con otros objetos hasta tocamientos sin penetración. "La castración quimica
es más una situación de sanción y castigo para los violadores, para disminuir el tenor del deseo
sexual y la excitación", explicó.
Asimismo, Reboredo coincidió en que "una persona frustrada se puede poner más agresiva".
El doctor, profesor asociado de la cátedra de Psiquiatría en la Facultad de Medicina de la
Universidad de Mendoza, remarcó que la castración química no se ha comprobado científicamente
como efectiva para evitar violaciones y que produce alteraciones y una feminización en quien la
recibe, signada por pérdida de vello, aumento de las mamas y distribución distinta de las grasas,
entre otras cosas.
Marietán también explicó que la castración no inhibe la sensación de poder que el violador
busca tener sobre sus víctimas.
“En todo violador reincidente está el tema del uso del poder sobre los otros y la
cosificación de la persona, porque el violador reincidente además de ser un perverso es un
psicópata que ve a los demás como cosas para satisfacer sus deseos”, dijo.