A Fondo
Domingo, 27 de septiembre de 2009Narcoguerra: 10 muertos por semana
Es lo que dejan los enfrentamientos entre bandas que venden drogas en el Gran Buenos Aires.
"Aquí no vemos sicarios contratados para matar, sino enfrentamientos entre chicos y adolescentes, que son contratados para cuidar las cocinas de drogas o los centros de distribución".
Unos diez muertos por semana es el saldo que dejan los enfrentamientos entre bandas que venden
droga, en una "narco-guerra" a sangre y fuego que tiene lugar en el conurbano bonaerense,
estableció una investigación periodística publicada hoy por el Diario Popular.
"Recorremos de forma permanente diez distritos del conurbano y hay un promedio de un muerto
semanal por zona. Es decir, contabilizamos 10 asesinatos semanales en negocios que armaron estos
mercaderes de la muerte", denunció Alicia Romero, de la organización Madres Contra el Paco.
A su vez, el titular de la Asociación Antidrogas (AARA), Claudio Izaguirre, sostuvo que "el
movimiento entre segundas y terceras líneas del negocio de la droga se movilizó porque la tenencia
de pocas dosis ahora está despenalizada".
"A mi criterio abriendo el juego que manejan el delivery local quieren aprovechar para copar
otros mercados, dando inicio a estos enfrentamientos. Cada grupo mayorista tiene un subgrupo de
dealers, estos tienen jefes que en general se mueven en los asentamientos del conurbano", detalló.
El especialista explicó que "las peleas y combates ocurren en estos ambientes y poco
trasciende de ellos, aunque las familias que habitan las villas saben perfectamente que la guerra
no perdona a nadie".
Una víctima reciente de la "narco-guerra" fue Edgardo Kleyer, un pibe de 19 años que fue
asesinado a balazos en la villa 9 de Julio, de Billinghurst, donde hay un permanente enfrentamiento
entre bandas por el control de la droga.
El crimen de Kleyer ocurrió el 18 de junio último y por el hecho no hay detenidos, pero la
familia y amigos de la víctima acusaron en varias oportunidades a una de las bandas que controlan
el negocio del narcotráfico en el lugar.
"El no quería vender para ellos y se dedicaba a vender choripanes en una esquina. Lo mataron
por eso", dijo Soledad Lemos, la madre del muchacho, ahora amenazada de muerte.
Por su parte, el titular de la Asociación Criminalística, Roberto Locles, aseguró que "al
tiempo que aumentó el precio de las distintas sustancias, bajó el poder adquisitivo de los adictos
o compradores, entonces hay un cambio en el panorama de la distribución, porque ningún grupo quiere
ganar menos que antes, por lo que invaden zonas para recuperar dinero".
"Aquí no vemos sicarios contratados para matar, sino enfrentamientos entre chicos y
adolescentes, que son contratados para cuidar las cocinas de drogas o los centros de distribución.
Hay pibes que reciben pistolas automáticas o escopetas y los tiene parados en determinadas
esquinas, cuidando que chicos de otros grupos no crucen el territorio", afirmó.
El especialista sostuvo que "es difícil determinarlo, pero un amplio margen de homicidios
son cometidos en estos hechos".
Más leídas y comentadas
- Los imputados por el crimen de Verónica denunciaron maltratos en Almafuerte
- Pérez confirmó que Mendoza no medirá más la inflación y volverá a guiarse por el INDEC
- Los trabajadores de Salud ratificaron el paro para el martes, miércoles y jueves
- Mataron a uno de los condenados por el resonante crimen del cajero de Maxi
- Para Ariel Rojas “estando bien, le podemos ganar a Boca en la Bombonera”.

