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A minutos del cierre del comicio, el vicepresidente arribó al hotel Huentala en compañía de su
esposa, Cristina Cerutti. Pocos después se sumaron Sanz y Mansur.
El vicepresidente Julio Cobos llegó a su búnker en el hotel Huentala, en la calle Primitivo de la
Reta, de Ciudad, acompañado de su mujer.
"Se lo ve contento", le comentó
Diario UNO en la puerta del lugar. "Bastante", respondió
Cleto, y se dirigió presto hacia el interior del lugar para reunirse con sus colaboradores.
Además el vicepresidente se refirió a la medida del juez electoral Walter Bento de prohibir
las declaraciones que vertió horas atrás con respecto a la falta de boletas, en un supuesto caso de
violación de la veda electoral.
"Me sorprendió, no esperaba esto pero si para el juez es así no tengo nada para decir. Fui
prudente en lo que dije, incluso algunas preguntas de los periodistas no las contesté porque me
parecieron inadecuadas. Igualmente tendrían que llamarle la atención a ellos que son los que
preguntan", afirmó.
Sin embargo, Cobos indicó que habló con Ricardo Alfonsín, con dirigentes de Santa Fe, Neuquén
y Córdoba y que "no me dijeron que haya pasado alguna irregularidad" en esos distritos.
Esta mañana Cobos dijo que la gobernabilidad de Mendoza no estaba en juego en estas
elecciones. Con los comicios casi cerrados, dijo el funcionario que está dispuesto "a reunirse con
el Gobierno" provincial. "Estoy esperando que me convoquen", remató.
Poco después arribaron los candidatos Ernesto Sanz y Ricardo Mansur.