Mundo
Miércoles, 06 de mayo de 2009Su ex marido le borró la cara de un disparo
Connie Culp necesitó 30 operaciones para tener un rostro y es la primera estadounidense en someterse a un transplante de cara.
-
Connie antes del disparo, con la cara deformada y luego del trasplante.
/export/sites/diariouno/imagenes/2009/05/07/PRE_3_caras.jpg_1398818830.jpgFuente: Web
1 de 5
-
Connie antes y después de la operación.
/export/sites/diariouno/imagenes/2009/05/06/connie_culp_1.jpg_1398818830.jpgFuente: Web
2 de 5
-
Su esposo le disparó despojándole de nariz, pómulos, un ojo y la parte superior de la boca.
/export/sites/diariouno/imagenes/2009/05/06/connie_culp_2.jpg_1398818830.jpgFuente: Web
3 de 5
-
Así era Connie antes de que tuviera el accidente.
/export/sites/diariouno/imagenes/2009/05/06/connie_culp_3.jpg_1398818830.jpgFuente: Web
4 de 5
-
Este es el resultado del trasplante de rostro.
/export/sites/diariouno/imagenes/2009/05/06/connie_culp_4.jpg_1398818830.jpgFuente: Web
5 de 5
Los médicos responsables de la operación, de un hospital de Ohio, insisten en que éste ha sido el
más complejo hasta el momento, ya que tuvieron que reconstruir prácticamente todo el rostro.
Su esposo la disparó despojándole de nariz, pómulos, un ojo y la parte superior de la boca,
que ahora recuperó gracias a la donación de una cara de una mujer difunta.
Hasta ahora, se había mantenido en secreto la identidad de la paciente, así como el motivo de
las heridas que llevó a los médicos a admitir su caso para realizar la intervención.
Esta empresaria de Pensilvania ya puede sonreír, hablar, oler y saborear su comida.
Actividades cotidianas que le han costado cinco años de cirugía y un largo proceso de
rehabilitación. La intervención definitiva duró 22 horas.
"No juzgues"
"Cuando alguien esté desfigurado y no se vea tan bonito como tú, no le juzgues, porque nunca
sabes lo que le ha pasado", dijo durante su presentación ante los medios. Ahora, añadió, sólo
quiere volver a hacer vida en sociedad.
En el proceso, los médicos de la Cleveland Clinic extrajeron parte de sus costillas para
construir los pómulos, y utilizaron piel de otras partes de su cuerpo. La reconstrucción costó en
total de US$250.000 a US$300.000, indicaron los doctores.
Ahora, su nuevo rostro parece inerte, pero sus cirujanos creen que mejorará cuando su
circulación sanguínea mejore y crezcan sus nervios, lo que permitirá la animación de sus músculos.
Según dijo la doctora Maria Siemionow, jefa del equipo médico, "está haciendo grandes
progresos".
Además, Culp tendrá que pasar el resto de su vida tomando varias pastillas al día.
La pionera en este tipo de operación había sido la francesa Isabelle Dinoire en 2005, una
mujer que había sido atacada por su perro.
Desde entonces se han realizado siete transplantes más.
Este tipo de operaciones suelen ser controvertidas por el peligro que corren sus pacientes,
tanto físico, puesto que su cuerpo puede rechazar el implante, como psicológico.
Pero, según el doctor Eric Kodish, director del departamento de bioética de la clínica, "esta
no es una operación de cosmética en el sentido estricto de la palabra".
El primer caso
El trasplante de rostro al que fue sometida Connie Culp no es el primero.
En noviembre de 2005, la francesa Isabelle Dinoire se convirtió en la primera persona en
recibir esta intervención quirúrgica.
"Me salvaron. Mucha gente me escribe diciendo que necesito continuar y ese gesto es
maravilloso. De alguna manera es un milagro", dijo Dinoire a la corresponsal de la BBC en París
Naomi Austin.
La paciente fue operada con éxito en el Hospital Universitario Amiens.

