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George W. Bush concedió una entrevista a la cadena ABC. Lamentó el error con las armas de
destrucción masiva de Irak, pero no comprometió sus principios.

El presidente Bush dijo que cuando asumió no estaba preparado para ir a la guerra.
A poco más de un mes de dejar la Casa Blanca, el saliente presidente de Estados Unidos George W.
Bush defendió su gestión diciendo que tomó decisiones difíciles, pero que no comprometió sus
principios.
En una entrevista con la cadena de televisión estadounidense ABC, Bush dijo que estaría
dejando el cargo con la frente en alto.
El corresponsal de la BBC en Washington, Jonathan Beale, dice que el presidente se mostró
reflexivo a medida que tomaba las preguntas sobre las polémicas decisiones que tomó.
Bush dijo que no había anticipado la guerra, cuando se le preguntó si no estuvo preparado
para tomar alguna decisión en algún momento de su gestión.
"No hice campaña diciendo: voten por mí, yo sabré como manejar un ataque. En otras palabras,
no anticipé la guerra", aseguró el mandatario. "Una de las cosas de una presidencia moderna es que
lo inesperado sucederá".
Esta declaración parecía como una advertencia para su sucesor Barack Obama, comenta nuestro
corresponsal.
Armas de destrucción masiva
También se le preguntó sobre lo que más se lamenta. Bush confesó que había sido las fallas de
inteligencia sobre las supuestas armas de destrucción masiva en Irak.
No obstante, insistió en que haber sacado a Saddam Hussein del poder fue una medida correcta.
Ese sentido de reivindicación también quedó claro cuando se le preguntó sobre su mayor logro.
Su respuesta: reconocer que Estados Unidos está en una guerra contra lo que llamó "matones
ideológicos" y que había logrado mantener al país seguro.
También, cuando se abordó la actual crisis económica, Bush defendió sus acciones.
Que la historia juzgue
"Creo que cuando la historia de esta época se escriba, la gente se dará cuenta de que muchas
de las decisiones tomadas en Wall Street sucedieron a lo largo de una década antes de que yo
llegara al cargo", recalcó.
"Me duele que esté sucediendo, naturalmente. No me gusta la idea de personas perdiendo su
empleo o preocupadas por sus pensiones. Por otro lado, el pueblo estadounidense debe saber que
garantizaremos el funcionamiento del sistema", concluyó.
Señaló, además, que estaba cooperando estrechamente con el presidente electo Barack Obama en
su período de transición.
Pero reconoció que esperaba con ilusión dejar de ser el centro de atención.
El presidente Bush deja el poder con un índice de aprobación por debajo de 30%, pero asegura
que está cómodo con que la historia sea la que juzgue.