Demoledor show de Kylie Minogue
Espectáculos
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La "princesa del pop" brindó un gran despliegue de producción, que incluyó una enorme pantalla de
video, bailarines y muchos cambios de vestuario.
16 de noviembre de 2008
Un contundente espectáculo que le puso ritmo y glamour al escenario del estadio GEBA.
Buenos Aires, (Reporter). La cantante australiana Kylie Minogue se presentó por primera vez ante el
público Argentino con un sofisticado y contundente espectáculo que le puso ritmo y glamour al
escenario del estadio GEBA.
Con un gran despliegue de producción –que incluyó una enorme pantalla de video, bailarines y
muchos cambios de vestuario- y un enorme carisma, Minogue demostró que tiene bien ganado su lugar
como "princesa del pop".
La artista presentó un cuidado repertorio integrado por canciones de "X", su último disco de
estudio, y viejos hits en versiones remozadas y actualizadas. Y además de cantar bastante bien,
hizo coreografías y hasta le puso "acting" a sus temas.
La vocalista salió a escena alrededor de las 21.40, mientras la pantalla proyectaba una
catarata de imágenes entre esotéricas y cibernéticas, para hacer "Speakerphone".
Ataviada con un vestido negro largo sin mangas y detalles en dorado, la cantante se metió al
público en el bolsillo con los hits "Can't Get You Out of My Head" e "In Your Eyes", sus sensuales
contoneos y su look de "ciber-diva".
Así llegó el primer cambio de look para hacer el bloque denominado "Cheer Squad", con los
bailarines vestidos de porristas y atletas y Kylie como una atrevida "lolita" de mini short rosa
chicle y musculosa con hombreras al tono. Los temas del bloque fueron "Heartbeat Rock", "Wow" y
"Shocked", todos con coreografías bien enérgicas.
Siguió un segmento con temática de "alta mar" –con la cantante y su ballet con trajes de
marinero- que incluyó la tropicalísima "Love Boat", una versión de "Copacabana" y un cierre disco
con "Spinning Around".
Tras otro cambio de vestuario, en el que la diva apareció con un sensual vestido rojo con
gorra estilo militar del mismo color, llegaron "Like a Drug" y "Slow", con los bailarines haciendo
una performance estilo "Vogue", de Madonna. El público estalló en una larga ovación, que Kylie
aprovechó para moverse al ritmo de los cánticos, antes de proponer un juego vocal y empalmar con la
sensual "2 Hearts".
Para el siguiente segmento, titulado "Black versus White", la pantalla del fondo se convirtió
en un distinguido salón de baile en el que el ballet hizo pasos de salón mientras Minogue hacía
delirar al público con una seguidilla de hits que incluyó "On a Night Like This" y "Your Disco
Needs You".
Tras agradecer a la concurrencia por su constante euforia, la cantante se quitó el saco de su
traje de jinete y se quedó en musculosa para interpretar "Kids", "Step Back in Time" y la poderosa
"In My Arms", con la que se despidió.
Pero aún faltaban los bises, que arrancaron con "Better the Devil You Know" y siguieron con
"Love at First Sight", bajo una lluvia de papelitos dorados.
Sin embargo, el público pidió más y Minogue regresó para hacer dos temas más. Así, se
despachó con una versión de "Bésame mucho" –"me encanta", aclaró ante el desconcertado público"- y
la cósmica "The One". "Fueron sorprendentes. Así que espero que no pasen veinte años hasta que
vuelva", dijo la artista en inglés.
Pero el clamor popular no cesó, por lo que Kylie decidió agregar un tema más. Así llegó "I
Should Be so Lucky", su ochentosísimo primer hit. "Muchas gracias, hasta la próxima", dijo la
cantante antes de despedirse definitivamente y visiblemente impresionada con el fervor de sus
seguidores locales. (Reporter)
