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Fue en un ataque a Gaza en represalia por los cohetes disparados por los gurpos armados musulmanes
GAZA, 1 Mar (AFP-NA) - Al menos 52 palestinos murieron y 150 resultaron heridos el sábado en una de
las ofensivas más sangrientas del ejército israelí en la franja de Gaza desde 2000, que llevó al
presidente palestino, Mahmud Abas, a pedir una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la
ONU.
Las fuerzas militares israelíes informaron de la muerte de dos de sus soldados.
Los grupos armados palestinos, por su parte, dispararon más de 50 cohetes contra Israel,
donde hirieron a siete personas, entre ellas dos niños y una mujer, en la localidad sureña de
Ashkelon, a unos 10 km de la franja de Gaza, según el ejército.
Además de los dos soldados fallecidos, otros siete, incluido un oficial, resultaron heridos.
La ofensiva hebrea llevó a Saeb Erekat, uno de los principales negociadores palestinos en el
proceso de paz con Israel, a declarar a la AFP que las conversaciones con Tel Aviv "están
enterradas bajo los escombros de las casas destruidas en Gaza".
"El proceso de paz ha sido arruinado por las agresiones israelíes", afirmó Erekat, en
referencia a las conversaciones iniciadas entre ambos pueblos a finales de 2007 para alcanzar un
acuerdo de paz en Oriente Medio antes de fines de año.
El presidente palestino, Mahmud Abas, consideró que la ofensiva israelí era "más que un
holocausto", y volvió a pedir "protección internacional" para el pueblo palestino al reclamar al
Consejo de Seguridad de la ONU una reunión de urgencia.
"Es impensable que la reacción israelí a los disparos de cohetes palestinos, que nosotros
condenamos, sea tan terrible y espantosa", afirmó.
Por este motivo, Abas "pidió oficialmente al Consejo de Seguridad que se reúna de urgencia
para abordar las agresiones israelíes en Gaza", declaró a la AFP el portavoz del presidente, Nabil
Abu Rodeina.
El líder palestino fue acusado no obstante por Jaled Mechaal, jefe en el exilio del
movimiento islamista Hamas, en el poder en la franja de Gaza, de "amparar, voluntariamente o
involuntariamente" la operación israelí.
Al menos 50 palestinos murieron y unos 150 más sufrieron heridas, en los ataques aéreos y la
operación terrestre de Israel en la ciudad norteña de Jabaliya y sus alrededores, según fuentes
médicas palestinas.
Otros dos palestinos perdieron la vida en un ataque aéreo contra un puesto policial en Jan
Yunés, en el sur de la franja de Gaza.
Según la televisión pública israelí, un regimiento entero, es decir, unos 2.000 soldados,
participaban el sábado en las operaciones de la franja de Gaza.
Entre las víctimas mortales palestinas, al menos 13 son civiles, incluidos cuatro jóvenes y
siete mujeres. Dieciséis fueron identificados como miembros de grupos armados, casi todos
pertenecientes al brazo armado de Hamas.
Una portavoz del ejército israelí indicó el sábado por la noche a la AFP que la operación
contra la franja de Gaza continuaba.
Fuentes militares hebreas señalaron además que proseguían los violentos combates entre
soldados y activistas en Jabaliya, donde operan unidades de infantería y tanques israelíes apoyados
por helicópteros.
Los imanes de las mezquitas recitaban versículos del Corán por altavoces en esta localidad,
cuyos habitantes permanecían enclaustrados en sus casas.
"Vivimos en un ambiente de guerra total", resumió Abu Alaa, de 40 años, vecino de Jabaliya.
El doctor Muawiya Hassanein, jefe de urgencias en Gaza, dijo que no daba abasto. "No podemos
desplazarnos fácilmente, 12 de nuestras ambulancias se encuentran bloqueadas por falta de
carburante y las demás deben coordinarse previamente con el ejército israelí", contó.
En Cisjordania, 300 palestinos se manifestaron contra la ofensiva, calificada por el
viceministro de Defensa israelí, Matan Vilnai, de operación terrestre "ampliada". Negó, no
obstante, que se trate de una reocupación parcial de la franja de Gaza por Israel, tras su retirada
del territorio en 2005.