domingo 28 de febrero de 2016

Con una marcada impronta ecuménica, se celebró en San Carlos la Bendición de Frutos

El espíritu inter-religioso fue uno de los puntos altos de la ceremonia en donde el Arzobispo se pronunció a favor del agua y, en un video, Francisco resaltó al amor ante todas las diferencias. En lo artístico, hubo recreación de hitos sanmartinianos

SAN CARLOS- "Protege el esfuerzo y la cosecha, consuélanos en la adversidad y bendice nuestros frutos y a nuestros hijos, fruto también de nuestro amor y esperanza.

Bienvenida Madre. ¡Bienvenida Virgen de la Carrodilla!". Ese fue uno de los ruegos que le dio la bienvenida a la patrona de los viñedos en su ingreso al Neyú Mapú, colmando de emoción a las cerca de diez mil personas que hacían flamear pañuelos blancos en homenaje a la Virgen, la gran protagonista de la Bendición de los Frutos.

Este fue el primer acto oficial de agenda vendimial mendocina que tuvo lugar anoche en San Carlos.

El reloj marcaba las 22 horas y, antes, ya habían ingresado las 18 soberanas que sueñan con recibir los cetros de manos de Rocío Tonini Valdivia, que fue presentada junto a la Virreina Camila Sol Morales y a la reina de la Ciudad de Mendoza, María Marta Pardini.

Y porque "todas las súplicas que nacen del espíritu tienen respuestas...todas", como así lo afirmara la voz narradora de Golondrina Ruiz, el acto religioso más importante de la provincia vino en esta edición a marcar un precedente proponiendo que la celebración convocara a varios credos en un acto ecuménico y de marcado sentido inter-religioso y multicultural.

Por eso, después de la bendición de frutos hecha por el Arzobispo Monseñor Carlos María Franzini y de una de las interpretaciones del Coro de la Cámara de la UNCuyo, también fueron invitados al escenario el Pastor Douglas Williams, de la Iglesia Evangélica Metodista; el Pastor Franklin Murúa, de la Anglicana; el Maestro Tashi Dhondup, de la Comunidad Budista de Mendoza; el Rabino Felipe Yafe, de la Sociedad Israelita de Beneficencia de Mendoza y Noemí Jofré Rabino, en representación de los Pueblos Originarios.

En lo que respecta a las palabras que compartió con los presentes el Arzobispo, hubo un manifiesto acento puesto en la protección del agua, mencionada también en la lectura bíblica. Entre otras aseveraciones, dijo: "el acceso al agua es un derecho básico, fundamental y universal porque determina la supervivencia de las personas".

Su postura cosechó aplausos en reiteradas veces. Sin embargo, el punto más alto se vivió cuando se proyectó en la pantalla central un video en el cual el Papa Francisco, junto a otros representantes de distintas religiones, se expresaron a favor del amor, ante todo y más allá de las diferencias.

Recién después de eso y con un silencio magistral como preludio, el Gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo, acompañado por el Señor Arzobispo de la Arquidiócesis de Mendoza, de la Reina Nacional de la Vendimia y del presidente de la Federación Gaucha José Reginato, realizó el emblemático golpe de reja.

"¡Vino nuevo para pagar el cogollo del cantor que te aprecia en la tonada! Y músicas en las copas con sonido de acequias y cuerdas de guitarras" recitaba el narrador y un "¡salud!" que tuvo eco a viva voz entre el público fue el corolario de esta ceremonia religiosa hecha toda con música en vivo.

Lo artístico

"Necesito, Magdalena, un azul perenne que resista la inclemencia y la lejanía, el rigor del viento y de la lluvia. Necesito salir de azul esperanza y volver de azul.¡De indeleble azul libertad!". Luego de que se enunciara la voz de un espíritu ancestral que iría personificándose en distintas figuras, esas fueron las primeras palabras que San Martín (interpretado por el actor Gustavo Cortez) le dirigió a la india que tiñó sus trajes y que le bailó a su alrededor un huaino mientras el Coro de Niños y la Banda Municipal de Ciudad interpretaron "La tejedora", de Marcelino Azaguate.

Con esa escena se inició la puesta escrita por Víctor Hugo Cortez que hizo un repaso por distintos hitos sanmartinianos, como cuando el libertador parlamentó con los pehuenches, solicitando el paso libre por el Portillo para su ejército. Este cuadro dio pie a un fragmento del "Canto al pionero", que fuera recitado por su propio autor, Alfredo Bufano en 1938, cuando se instaura a la Bendición de los Frutos como parte del calendario oficial de Vendimia.

Luego, sonó la cueca "Postal de vida" de Palacios y Gélves, autores sancarlinos y "Póngale por las hileras", interpretadas por el Dúo Raíces de Cuyo y el Dúo Nuevo Cuyo y bailadas por el Ballet Municipal de San Carlos y el Gauchos de Güemes.

Gradas repletas

"Somos bien de pueblo. Cuando hay una fiesta así cargamos el mate, los sanguchitos y estamos presentes", aseguró Rosa Rodríguez, una sancarlina que llegó al anfiteatro acompañada de sus hijas, su yerno y tres nietos. Entre ellos, una beba de apenas dos meses. "La trajimos para que no se pierda esta fiesta. Está bueno que sea acá, así la podemos disfrutar todos", agregó Verónica, su mamá.

No faltaron tampoco los verdaderos vendimiadores del terruño mendocino. ¡Qué nos van a hablar a nosotros de agro que hemos cosechado de todo!, expresó Ceferino Agüero (77), emocionado también de que la Bendición haya llegado a su departamento ya que aseguró que no conoce el Frank Romero Day y que nunca presenció esta ceremonia.

Pero más allá del sentido litúrgico de la ceremonia, en las gradas del Neyú Mapú el espíritu del público fue el de una verdadera fiesta. Sobre todo, por parte de las barras que dijeron presente acompañando a sus candidatas. Los valletanos por su parte, aprovecharon que la región fue anfitriona y llegaron en colectivos repletos para alentar a las tres candidatas que los representan y se hicieron oír en todo el espectáculo.
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