cholunotas - Guillermo Francella Guillermo Francella
domingo 26 de junio de 2016

"De mi país no me sacan ni a palos"

Así lo aseguró Guillermo Francella en el que habló del esfuerzo personal para abrir nuevos caminos.

Como el Baron rampante, el inolvidable personaje surgido de la pluma del escritor italiano Italo Calvino, que se sube a los árboles para vivir una existencia nueva, de desafios y distinta, Guillermo Francella vive, desde hace varios años, nuevas experiencias profesionales, en una etapa de su carrera que lo ha ubicado en la galería de los grandes intérpretes del espectáculo nacional. Es, en definitiva, la historia del esfuerzo personal en abrir nuevos caminos y derribar, prejuicios y encasillamientos, propios e inevitables del medio artístico en general. Hace poco, con la dirección de Pablo Trapero, le puso fibra y garra al maléfico personaje de Arquímedes Puccio en el taquillero filme "El clan". Hoy forma parte (junto a Arturo Puig y Jorge Marrale) de una comedia de gran convocatoria en la cartelera porteña: "Nuestras Mujeres".

Precisamente en el teatro Metropolitan, Francella dialogó con DiarioShow y repasó varios e impactantes momentos de su trayectoria.

"Yo amo hacer contenidos heterogéneos y, de esta manera, poder encontrar guiones antagónicos entre sí. Por otra parte, siempre he sido un defensor a ultranza de la comedia, un género complejo y dificil en su efectiva resolución. Y no es fácil interpretarlos con verosimilitud. Por ende, cuando me llega un texto como este, me apasiona de entrada y, por otra parte, es una pieza donde aflora cierto momento de reflexión y con ribetes dramáticos. Recorrer los dos colores, me encanta" detalla. Francella cuenta que "Después de haber realizado un personaje tan complejo como Arquímides Puccio, llegar a esta instancia (género comedia) también me da mucho placer". Recorrer cosas diferentes es lo que me permite explorar facetas diferentes en lo interpretativo y es mi verdadera búsqueda desde lo profesional". Luego, Guillermo expuso que "La alternancia entre cine y teatro siempre me pareció sumamente atractiva. Sin embargo, tengo que admitir que el teatro es una actividad muy esclava ya que uno pierde su disponibilidad de dias. En cambio, esa inmediatez con el público es indescriptible pero, no me dan ganas de quedarme años haciendo una obra teatral, por más bien que funcione, como "Nuestras mujeres". A mí me gustan los fines de semana para compartir en familia, irme a algún lugar para descansar y evadirme de los temas cotidianos de la semana".

"Por otra parte, si yo pudiera filmar dos películas al año, mi cuadro de situación en cuanto a ordenar mi agenda laboral sería distinta. Sin embargo, no siempre llegan buenas historias, no me gustan o no les veo a los personajes la suficiente carnadura para que los pueda interpretar".

El hombre de las máscaras

En este sentido, cabe reparar que existe una particular tradición de grandes actores en el cine mundial pero también aquí, en nuestras playas. Luis Arata, fue un gran expo nente así en la risa como en el llanto. Luis Sandrini y Narciso Ibañez Menta son otros buenos ejemplos. En esta ruta, Francella, apuesta hoy a la diversidad interpretativa y para él, esta circunstancia obedece, según su propio testimonio, "a una actitud de permanente esfuerzo. Yo estaba al tanto, hace unos años, que directores consagrados querían filmar conmigo. Pero tampoco sentía ese llamado inmediato. Entonces, se empezó a abrir bastante el juego y esto arrancó con la convocatoria que Carlos Cuarón, en 2007, me hizo para audicionar "Rudo y cursi", filme en el que finalmente fui aceptado para el rol principal. Y me llenó de satisfacción porque el papel fue ganado y no dado por cara y portación de apellido. Esa película se transformó luego en una de las obras más taquilleras del cine mexicano de todas las épocas".

En ese derrotero de trabajos impecables y en pleno ascenso, Francella se convirtió en un actor diferente a través de títulos "El secreto de tus ojos", "Atraco" (coproducción con España), "Los Marziano" y "El misterio de la felicidad".

-Pudiste también consagrar el sueño de tu vida: trabajar con Alfredo Alcón en teatro.

-Es verdad. Y mi viejo, cuando yo estaba estudiando actuación siempre me cargaba con el dicho "Finalmente, tenemos a un Alcón en la familia". Paradójicamente pude trabajar con Alfredo y que, además, él me haya elegido para ese proyecto (Los reyes de la risa) me generó una alegría enorme".

En teatro, paralelamente, la ascensión de Francella se fue dando en el mismo nivel de exigencia que en el cine. En efecto, basta señalar que "Los productores", "La cena de los tontos", "El joven Frankestein", "Los reyes de la risa" y "Dos pícaros sinverguenzas" fueron jalonando una serie de propuestas, particularmente creativas para el actor.

Súper "argento"

Cuando lo consultamos cuál habría sido su actitud si lo hubieran convocado como actor latino para el cine de Hollywood, Guille dijo: "Se trata de una situación que respeto mucho y que por otra parte, me encanta como desafío. Por un lado, desde el plano actoral propiamente dicho, tengo la confianza necesaria para llevar adelante todo tipo de emprendimiento, sin embargo, admito, que el conocimiento y la exposición del idioma es una enorme prueba de manera permanente. Se necesita hablar en inglés con mucha fluidez. Una cosa es cosa es cuando uno viaja en función de paseo y se arregla como puede y otro tema es manejar el idioma en función del trabajo y, reitero, actuar en inglés, es una materia que debo".

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