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martes 08 de agosto de 2017

Se hizo millonario en Internet apostando al contacto humano

Pionero de la enseñanza on line de los idiomas, Andrés Moreno de Open English habló sobre el éxito de su empresa y la creación de nuevos proyectos.

Andres Moreno (35) no nació en cuna de oro. Sin embargo, toda su infancia gozó de una gran fortuna: la de viajar y vivir en distintos lugares del mundo. Así fue que conoció los países de las Américas, Italia y Eslovenia, entre otros. "Mi pasión por los idiomas viene de esos viajes" destaca Andrés cada vez que cuenta su historia. "Viajar por el mundo sólo te abre la mente a distintas culturas y personas."

Cuando regresó a su Venezuela natal para cursar estudios universitarios, Andrés ya no era un joven más. Todas aquellas experiencias lo asaltaban en las aulas de Ingeniería con ideas y proyectos de negocios novedosos. Entonces decidió dar el primer paso. Echó mano a sus dos capitales más fuertes: el inglés y la apertura mental desarrollada en esos viajes. Así creó algo que ¿accidentalmente? combina, en su nombre, a estos dos conceptos: "Open English"

En esta entrevista Andrés Moreno cuenta cómo fue el camino para convertir su sueño en una realidad y estar a cargo hoy de la empresa líder en enseñanza de inglés en América Latina y el mercado hispano en los EEUU. Con más de 500 mil estudiantes, Open English opera en toda Latinoamérica con oficinas en Miami, Bogotá, Sao Paulo, Caracas y Buenos Aires, siendo Argentina su principal mercado, después de Brasil. La empresa – lanzada en Venezuela en 2008 y al resto de Latinoamérica en 2010 – consiguió financiamiento por un total de 120 millones de dólares.

Carismático y aventurero, Andrés quiso seguir ampliando la idea de la educación on line y fundó "NEXT U" , donde ofrece cursos en cuatro formaciones de alta demanda laboral: Web – desarrollo Web, Javascript, comercio electrónico, Big data-; marketing digital; redes sociales y community; móvil – programación Android y programación IOs- ; y emprendimiento y liderazgo.

En el marco de la presentación de la Experiencia Endeavor en Buenos Aires, Andrés presentó la iniciativa solidaria que impulsó junto a Endeavor Argentina y Arbusta. Se trata de una apuesta a la educación en Argentina en la que, junto a sus socios, donó 250 mil dólares que serán destinados a becas de formación que permitan a los beneficiarios acceder a un primer empleo.

– Nos gustaría que nos cuentes tu historia emprendedora. ¿Cómo nace la idea de hacer un proyecto vinculado a la lengua?
- Nací en Venezuela, crecí viajando porque mis padres trabajaban en organizaciones internacionales. Viajé mucho por Latinoamérica, Eslovenia, Italia. Vivíamos un año en cada país. Siempre tuve pasión por los idiomas. Luego volví a Venezuela y, después de 6 años de ingeniería mecánica – y para el infarto de mis padres – decidí dejar la facultad y dedicarme a ser emprendedor. A los 22 años comencé una empresa que se llamaba Optimal, era una compañía que daba clases de inglés en empresas transnacionales. Traíamos a profesores norteamericanos a vivir por Latinoamérica y claro, como eran chicos jóvenes, al poco tiempo andaban "ocupados con otros intereses", querían pasarla bien, y bueno, era toda una situación difícil de manejar, a pesar de que a la empresa le había ido bien, en los números. En 2007 pensamos: "¿Por qué no hacerlo por Internet? ¿Por qué no damos las clases en vivo pero a través de la web? "Ahí fue que surgió el concepto Open English.

- Pero ese fue sólo el comienzo de un largo viaje... ¿Cómo convertiste la idea en realidad?
- La historia del emprendimiento data de hace 10 años. No vengo de una familia de dinero. Era un simple estudiante de la universidad y, de repente, terminé con más de 20 programadores en mi pequeño departamento de 2 ambientes. Nos quedamos sin dinero y me tuve que ir a San Francisco a buscar plata. En ese momento no había un ecosistema de emprendimiento en Latinoamérica. Allí dormí en un sofá cama más de un año, levantando pequeños cheques de 10 mil o 15 mil dólares para financiar la empresa. Finalmente terminamos el producto los primeros 2 años y luego hicimos algunos avisos en televisión. Así arrancó la empresa.

- Y con un gran aliado para llevar adelante ese proyecto: la tecnología.
- Sí, la tecnología fue el gran diferenciador. Siempre hay escuela de aprendizaje of line, escuelas físicas, donde la gente debe presenciar las clases, estás en un aula llena de estudiantes, te hacés experto en gramática y la gente sabe a la perfección el pretérito pluscuamperfecto del verbo "to be" pero, a la hora de hablar, de hacer una entrevista, no pueden. Eso es lo que le cuesta a la gente. Sentíamos que había una mejor forma de enseñar. La web te da flexibilidad de horarios, pero con la calidad de esa interacción humana. Nunca quisimos utilizar el software y la tecnología para prescindir del elemento humano, sino para hacerlo más accesible. Ese fue el diferenciador.

- ¿No se pierde el "cara a cara", la vinculación, el verle los labios al profesor?
- Esa fue quizás la decisión de diseño más importante del producto, hace ya 10 años. En vez de construir una aplicación – como hay muchas y gratuitas, que te enseñan algunas palabras claves que son útiles para aprender el inglés básico – nosotros queríamos al profesor. Hasta ahora no hay una tecnología que sea tan buena como un maestro para ganar confianza, soltar un poco la lengua y empezar a hablar.

- ¿Cómo siguen?
- Nos hemos diversificado en otras líneas de negocios, como Next U, que brinda la posibilidad de que en cuestión de 6 u 12 meses puedas adquirir una nueva carrera, una nueva competencia. Todas están alineadas con las áreas de mayor demanda laboral. El objetivo es que más gente pueda conseguir aquellos trabajos que más demandados y entrenarte directamente para hacerlo. Esto no compite con las universidades, sino que las complementa. Puedes tener un título universitario de ingeniería pero yo, siendo casi ingeniero, no sé programar una aplicación, no sé diseñar una página web. Entonces les enseñamos a hacer justamente las cosas que los empleadores quieren.

-¿Y en Argentina?
-Estamos por lanzar algo que nos tiene muy entusiasmados: Open English Junior. Es una plataforma de aprendizaje para niños por Internet. Seguimos innovando y sacando nuevos productos.

- Los contenidos en Internet, la información, el conocimiento ¿Deben ser pagos o gratuitos?
- Los contenidos que se están haciendo son cada vez más gratuitos. Pero sigue habiendo un valor enorme en lo que es el contacto humano. Por eso, por ejemplo, en Open English ese contacto con el profesor a través del Internet en vivo es irreemplazable. En Next U tenemos expertos en materia de programación, en diseño web y marketing digital; y eso es invaluable. En el tema de educación para niños, tenemos profesores especializados en educación infantil.

Las clases son súper bonitas porque no son en pizarrón un virtual, sino con videos donde aparecen los profesores saltando y bromeando para mantener al niño entusiasmado. Quizás, en algún momento, la inteligencia artificial reemplace al ser humano y ya no necesites a la persona, pero por ahora, creo que todavía es importante.

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