Buenas Nuevas Buenas Nuevas
viernes 21 de abril de 2017

Miniaturas que hacen soñar en GRANDE

En la Maison des Avocats (Casa de los Abogados), uno de los edificios más emblemáticos del barrio renacentista de Lyon, se encuentra este museo dedicado al arte de la miniatura y a los efectos especiales del cine. Creado gracias a la iniciativa del miniaturista Dan Ohlmann.

Lyon es una de las ciudades más importantes de Francia. Geográficamente se encuentra en una gran confluencia de vías, tanto fluviales como terrestres. Por eso, Lyon no pertenece ni al Norte ni al Sur; aquí, podríamos decir, se encuentran estos dos puntos cardinales.

Anciana ciudad, llamada Lugdunum (la ciudad de la luz) por los romanos y en su momento capital de la Galia, más allá de su gran historia, es joven y vibrante. Los que la conocen bien dicen que aquí se aprende verdaderamente a vivir a la francesa. ¿Qué significa esto? Allí uno vive rodeado de patrimonio histórico.

Para Olhmann, todavía escultor y decorador de interiores, todo comenzó cuando tuvo la posibilidad de encontrarse con George Lucas y su equipo de trabajo de la Guerra de las galaxias, hace más de treinta años. Con sólo darle la mano al creador de una de las más grandes sagas filmadas y compartir un almuerzo con el team tuvo su epifanía.

A partir de entonces, su vida dio un vuelco de 180 grados y se dedicó enteramente a reparar y coleccionar todo lo que tuviera que ver con las grandes películas y series realizadas en las últimas décadas.

Para eso tuvo la suerte de encontrar a una verdadera mecenas que lo ayudó a instalarse en un típico inmueble de comienzos del 1400, y donde, en sus seis amplias plantas, se pueden recorrer y observar algunos de los más famosos objetos y piezas de utilería de producciones hiperfamosas: desde la escultura original de la reina Alien, pasando por los vestuarios de Gladiador, Armageddon, Robin Hood y Los tres mosqueteros, hasta la varita de Harry Potter e infinidad de maquetas armadas para las escenas más riesgosas de películas como Top Gun o Piratas del Caribe. Todo esto suma cientos de artículos ordenados metódicamente bajo el ojo atento de Daniel, quien nos introdujo a su mundo y nos llevó a su atelier, donde estaba restaurando una inmensa cabeza a escala real de un triceratops utilizado para Jurassic Park, y donde exhibía orgulloso los trajes originales de Robocop y el Batman de Val Kilmer.

"La pasión del miniaturista es fabricar piezas para el regocijo del público. A mí me encanta descubrir los lugares poco conocidos, que no son accesibles al público en general, como la sala de ensayo de la Ópera, un teatro en Barcelona, patios interiores, talleres de seda, apartamentos. Hago alrededor de 1000 fotografías, tomo medidas, visito el sitio de arriba abajo. Después, durante 6 u 8 meses, me encargo de reproducir el lugar lo más apegado posible a los detalles", comentó Olhmann emocionado.

Entre las creaciones que se puede encontrar la gente este hombre explicó: "Esta decoración de un concierto de rock, realizada por un antiguo músico de Jean-Louis Aubert, o este loft hecho por un miniaturista que vivía en la pobreza. Su condición de miseria se hace evidente en sus creaciones. Encontramos también interiores sorprendentes y graciosos, con las miniaturas de miniaturas. Las piezas son elaboradas con lupa y agujas. Nosotros los miniaturistas somos como los magos, creamos espejismos con cosas cotidianas, haciendo así una atmósfera realista de los lugares".

La pasión por la miniatura se extiende a diversos ámbitos, entre los cuales se encuentra el de los efectos especiales en el cine. Es evidente que las ciudades donde toda explota son miniaturas. "Me encontré con el mundo de los miniaturistas en el cine, y fue así como el museo creció con la colección de decoración, miniaturas del cine y efectos especiales".

El museo estableció un acuerdo de colaboración con 17 estudios de Los Ángeles gracias al cual hay una rotación anual de 50 piezas de las 200 expuestas permanentemente. "De esta manera, tenemos una colección que evoluciona regularmente, y disponemos de piezas originales que el público reconoce como la cabeza animada del minotauro de Narnia, un Gremlin, Stuart Little, un gorila. Dentro del género de la ciencia ficción, encontramos una nave de 7 metros de largo, fabricada por el equipo de David Sharp, quien trabajó para la Guerra de las Galaxias y Star trek. De igual manera, podemos ver el interior de la cabina de una nave espacial de una película que se estrenará próximamente".

Las miniaturas se usan para así evitar la construcción de grandes decoraciones. Por ejemplo, para las escenas de Berlín bombardeado en 1945, una treintena de miniaturas fueron realizadas para representar el ambiente desolado de la ciudad. Para insertar los personajes en la escena, estos son filmados sobre un fondo azul o verde, y después son agregados a la decoración. Este tipo de técnica cinematográfica está muy bien explicada en los videos de making-off que podemos encontrar en algunas salas, donde se revelan los trucos y efectos especiales de algunas famosas películas.

De igual manera, existe una sala (reservada a los adultos) donde se pueden ver caras, cadáveres y demás inquietantes prótesis.

En el sótano tenemos parte de la escenografía, en tamaño natural, completamente reelaborada por los decoradores de la película, lo que nos hace el único lugar en Francia con este tipo de decoración. Generalmente en la industria cinematográfica no se revela esta parte del trabajo, siempre permanece escondido. Es como si un gran cocinero revelara sus recetas y trucos. Todo esto es posible gracias al fruto de 20 años de relación con 30 estudios cinematográficos, tanto europeos como americanos.

Fuente:

Más Leídas