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lunes 13 de febrero de 2017

El joven "manos de oro" que escribe las invitaciones a los eventos vip del mundo

El calígrafo Nicolas Ouchenir trabaja con la imagen visual de las empresas y diseñadores más importantes y distinguidos del mundo. Cómo piensa el francés que reivindica el resurgimiento de la escritura a mano.

Nicolas Ouchenir pasó, en apenas una década, de ser un joven trabajador de la galería JGM de París a uno de los calígrafos más famosos y respetados del mundo. Sus manos son, nada más y nada menos, las responsables de las invitaciones únicas y especiales que envían los diseñadores para sus eventos exclusivos.

Cuando este joven francés trabajaba en la galería -que eventualmente creció y se trasladó a una mansión privada- tuvo la original idea de escribir a mano las 1800 invitaciones de la reinauguración, como un detalle especial y auténtico. En esa práctica, que llevó adelante sin experiencia previa, Nicolas descubrió su pasión por la caligrafía. De hecho, a partir de aquella vez, cada evento de la galería se comunicó a través del sello de las manos de Ouchenir.

Hace trece años, luego de algunas idas y vueltas y de finalmente dejar la galería, Nicolas Ouchenir recibía el llamado de una de las primeras diseñadoras que confiaron en él. La mismísima Miuccia Prada lo llamó en aquel entonces para encargarle las invitaciones de un desfile de Miu Miu, con una tipografía de estilo inglés. Para ese momento también había escrito las tarjetas de invitación para el desfile retrospectivo de Yves Saint Laurent con el que el modisto se despidió de las pasarelas. Su futuro era prometedor.

"Después de la muerte de la escultora Niki de Saint Phalle dejé la galería y me inicié de forma profesional en el mundo de las tipografías al lado de Pia de Brantes, la reina parisina de las relaciones públicas. Pronto estaba escribiendo las invitaciones de las grandes familias aristocráticas, Versalles y las marcas de moda", contó Nicolas. Casi quince años después de su inicio como calígrafo, sus manos se consagraron como las creadoras de la estética visual de algunas de las firmas más distinguidas, como Christian Dior, Cartier y Hermès.

De niño querías ser carnicero y después te decantaste por estudiar Economía en la universidad. ¿Cómo es que acabaste siendo calígrafo?

Siempre me ha apasionado la caligrafía y especialmente París, la ciudad que me sirve de inspiración, rebosa de caligrafía. Estudié en la escuela de negocios porque en ese momento no sabía qué otra cosa hacer. Tras completar unas prácticas en el mundo de las finanzas, comprendí que esa profesión no era para mí y me fui a trabajar a una galería. Empecé con la caligrafía cuando trabajaba para la Galería JGM en París que exhibe a artistas contemporáneos y neorealistas.

Cuando estás preparando invitaciones para la semana de la moda, llegas a escribir cientos o incluso miles de ellas al día, durante 11 horas al día. ¿Cuál es tu secreto para mantener la concentración?

Siempre trabajo rodeado de gente. Yo creo que eso me ayuda. Puedo llegar a hacer miles de invitaciones sin ni siquiera darme cuenta. No me importa trabajar bajo presión, ¡por eso llevo tan bien trabajar para la semana de la moda!

¿Qué proceso sigues a la hora de crear un carácter o un estilo de letra para una marca? ¿Cómo decides qué elementos debes destacar?

En muchos casos la elección es inmediata, mientras que en otras el proceso puede alargarse. No hay ninguna regla escrita. Suele comenzar con una charla, luego desarrollo un collage de ideas y por último se llevan a cabo una serie de intercambios de opiniones con la casa de moda para lograr culminar el proyecto final. En realidad cualquier cosa me sirve de inspiración. Utilizo todos mis sentidos para crear.

Cuando eres adolescente estabas metido en el mundo del grafiti, ¿no? ¿Qué diferencias crees que existen entre el grafiti y la caligrafía?

La caligrafía es legal y el grafiti no. Así que nos toca llevarlo a la práctica por las noches. Es toda una aventura nocturna.

¿Qué parte de la estética que tiene la caligrafía crees impacta más? ¿Puede tener más efecto que las palabras?

Escribir es un modo de expresar tus sentimientos en un momento dado. La elección se basa en las emociones que el escritor viva en ese instante y se reconoce por el ritmo de la escritura. La gente cada vez escribe menos porque les asusta exponerse demasiado. El modo en que escribimos es único y eso a la gente le da miedo porque revela mucho más que cualquier otra forma de mensaje.

Si tuvieses que elegir una persona o una marca, ¿cuál sería tu último cliente?

Hugo Matha. Es alguien muy importante para mí.

Solo aceptas contratos de no exclusividad. ¿Ha sido un impedimento para conseguir clientes?

El arte se basa en la libertad y la autoexpresión. Para poder explotar al máximo mi creatividad, no puedo atarme las manos con contratos de exclusividad. La parte más importante de mi trabajo es cultivar las relaciones con las personas y las marcas.

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