Buenas Nuevas Buenas Nuevas
lunes 20 de marzo de 2017

Conoce a Octavio... una historia alentadora y llena de esperanza

El perqueño Octavio nació en la semana 26, 12 semanas antes de lo previsto. Pesaba 800 gramos. Las enfermeras tomaban el tamaño más pequeño de pañal y lo partían en cuatro para que él puediera usarlo. Hoy, 9 años después, recorre el hospital en el que nació y salió adelante para alentar a quienes pasan por situaciones similares a las que vivieron sus papás.

Octavio, mensualmente visita el Sanatorio porteño Otamendi llevando su alegría y su testimonio.

Esta historia cobró relevancia y se dio a conocer el pasado 17 de Noviembre en torno al Día Mundial del Prematuro. En la Argentina se celebra a la vez la Semana del Prematuro, una oportunidad de concienciar y promover las condiciones que permitan mejorar la posibilidad de los niños que nacen antes de tiempo, y de brindar apoyo a los papás de estos niños.

Una de las instancias más conmovedoras en la vida de un hospital es el entusiasmo de los papás al aprovechar cada segundo de visita que tienen en la neonatología en la que están internados sus hijos prematuros.

Según informes, cerca del 8% de los niños en la Argentina nacen antes de la semana 37, lo que equivaldría en específicamente el país de Argentina a 60.000 nacimientos por día.

A nivel mundial, las cifras señalan que anualmente nacen en el mundo alrededor de 15 millones de niños prematuros, lo que representa cerca de un 10% de los nacimientos.

Un buen diagnóstico prenatal, buenas condiciones en el lugar del nacimiento, una atención acorde a las condiciones y etapa del nacimiento, una enfermería especializada, la lactancia materna, el acompañamiento de la familia, el seguimiento posterior, entre otros, favorecen las posibilidades de estos niños tan pequeños de llevar adelante una vida absolutamente normal tras su nacimiento prematuro.

No puede faltar el acompañamiento entre las familias que comparten cada día en la neonatología, dándose fuerza y apoyándose mutuamente, celebrando cada vez un bebé se da de alta como si fuese el propio.

Octavio anima a otros padres

"si yo pude, sus hijos prematuros también van a poder", les dice en reiteradas ocasiones.

Cuando le preguntan por qué habla con los papás y qué les dice, Octavio se pone serio. "Intento darles ánimo. Les digo que si yo pude, sus hijos también van a poder". Su mamá hace fuerza para contener las lágrimas. Ella también comparte su experiencia con los papás de los nuevos prematuros. Les muestra que lo que sienten es normal y les habla de la importancia de creer en los profesionales y respetar sus indicaciones. Lo hace como "voz autorizada" porque lleva consigo la prueba viviente del éxito: a Octavio.

La explicación de Octavio, aunque sin mayor sustento científico, alcanza para explicar los motivos de su nacimiento antes de tiempo: "Tenía muchas ganas de conocer el mundo real".

Octavio, que nació en su semana 26, con su mamá, son testimonio, en cada visita a la neonatología que fue su casa durante tantos días, de que ese trabajo en equipo entre la familia, el personal de enfermería y médico, y sobre todo, el niño, da resultados.

Fuente:

Más Leídas