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viernes 21 de abril de 2017

Conocé la nueva Chevrolet Tracker y su valor

La Chevrolet Tracker es la tercera SUV del Segmento B (chico) más vendida de la Argentina. El producto de General Motors encontró un hueco a mitad de camino entre los modelos más accesibles y populares (Ford EcoSport y Renault Duster) y las propuestas más modernas y costosas (Honda HR-V, Jeep Renegade, Hyundai Creta, Suzuki Vitara y Peugeot 2008, entre otras).

Ahora, la Tracker se acaba de renovar en nuestro mercado. El producto importado de México recibió un restyling y varias mejoras en el equipamiento de seguridad y conectividad.

Por fuera
Lejos de la osadía de la EcoSport, de la estética low-cost de la Duster y del atractivo moderno de la Honda HR-V, la Tracker siempre apostó a un diseño conservador. El resultado: no enloquece, pero la acepta todo el mundo.

Con el restyling 2017 cambiaron las ópticas, la parrilla, el paragolpes delantero y estrena nuevos diseños de llantas. Se lanzó al mismo tiempo que el restyling de la Captiva con siete asientos, de manera que las dos SUVs de Chevrolet ahora tienen una imagen de familia más coherente que nunca.

Viene de serie con luces diurnas de leds delanteras y traseras, faros con proyector y antinieblas. Todas las Tracker tienen llantas de 16 pulgadas, pero esta versión LTZ+ se destaca por ofrecer ruedas de 18", calzadas con neumáticos ContiProContact 215/55R18.

Estas llantas son más caras y hay que cuidarlas de los golpes. Pero le otorgan a la Tracker una "parada" que la hacen parecer más grande de lo que es en realidad.

Las dimensiones externas no variaron. Sigue con 4,25 metros de largo y 2,55 de distancia entre ejes. Vale recordar que la Tracker comparte plataforma con el Chevrolet Sonic. Este modelo ya recibió un restyling en otros mercados, pero todavía no hay fecha de renovación para la Argentina.

Por dentro
Con el rediseño del Sonic y la Tracker desapareció el cuestionado tablero inspirado en la estética de las motos. Era incompleto y poco claro. Ahora los dos modelos tienen un instrumental más clásico, aunque sigue sin ofrecer el indicador de temperatura del motor.

El interior de la nueva Tracker es agradable y luminoso, en gran parte debido a que Chevrolet sigue apostando a tapizados y revestimientos en tonos claros. Muchos usuarios en la Argentina se resisten a este tipo de tonalidades, porque tienen miedo de que sean difíciles de limpiar. Tal vez requieran un poco más de cuidado, pero se ven muy bien. La Tracker se anima incluso a jugar con combinaciones de revestimientos oscuros y costuras en naranja.

La posición de manejo de la Tracker sigue sin ser de las mejores. Recuerda mucho a la Spin, que se conduce casi como un furgón. El problema es que la pedalera está metida muy adentro del habitáculo. Esto obliga a que los conductores más altos alejen demasiado el asiento.

El volante se regula en altura y profundidad. La butaca del conductor, en esta versión LTZ+, tiene ajuste eléctrico. Eso es muy bueno. Pero no alcanza para encontrar una posición de manejo más parecida a la de un auto normal.

Otra novedad de la versión tope de gama es el encendido sin llave, por botón.

Lo que viene de serie en todas las versiones es el sistema MyLink2, con pantalla táctil de siete pulgadas. Cuenta con el sistema Mirror Screen, que permite espejar en la pantalla las aplicaciones de dispositivos con Apple Car Play y Android Auto. No tiene GPS de serie: el sistema usa el navegador del celular o hay que instalar el sistema BringGo, que se activa en los concesionarios.

El asiento trasero no es el más cómodo de su segmento (ahí se destacan las Duster y HR-V), pero es correcto para dos adultos y un niño.

El baúl sigue siendo pequeño, con 306 litros de capacidad. Bajo el piso del baúl está la rueda de auxilio. Tiene llanta de chapa de 16 pulgadas, por lo tanto cuenta con las mismas medidas de las ruedas titulares en las Tracker LT y LTZ. Pero es más pequeña que las ruedas de esta Tracker LTZ+, por lo tanto debe ser tenido en cuenta como un auxilio de uso temporario.

Seguridad
Este es uno de los puntos más destacados de la Tracker 2017, sobre todo en esta versión LTZ+. Todas las Tracker vienen de serie con frenos ABS, doble airbag frontal, anclajes Isofix y cámara de retroceso. La versión LTZ agrega control de estabilidad, control de tracción y asistencia al arranque en pendiente.

Y la LTZ+ se desmarca de varios competidores al sumar doble airbag lateral delantero, doble airbag de cortina, alerta de punto ciego, sistema de alerta de colisión frontal (advierte con luz y sonido ante el riesgo de un choque), alerta de cambio de carril (advierte con luz y sonido si se cambia de mano sin activar la luz de giro) y alerta de tráfico de cruce trasero (advierte con luz y sonido sobre vehículos, personas u objetos en movimiento en un radio de 20 metros, cuando se marcha en reversa).

Después de usarlo en diferentes modelos de Chevrolet, considero que el sistema OnStar es un dispositivo que contribuye a la seguridad, más allá de ser un juguete divertido de conectividad. Funciones como las que envían una señal de auxilio en caso de producirse un choque (informando las coordenadas del accidente y hasta cuántos airbags se activaron, para que las autoridades conozcan la gravedad del caso) son beneficios que el usuario debe comenzar a valorar. Lo mejor de todo: el OnStar viene de serie en todas las Tracker 2017.

Motor y transmisión
Este nunca fue el punto fuerte de la Tracker. Y con el restyling 2017 apenas hay novedades. Conserva el conocido y veterano motor 1.8 16v con 140 caballos de potencia y 178 Nm de torque.

Sólo la versión LT viene con caja manual de cinco velocidades. Las LTZ y LTZ+ tiene una transmisión automática de seis marchas, que Chevrolet asegura que revisó y mejoró para reducir el consumo de combustible.

Estas versiones automáticas se combinan sólo con el sistema de doble tracción AWD. Es una lástima, porque muchos rivales del segmento ofrecen versiones automáticas y con tracción simple, para alcanzar precios más competitivos.

El sistema AWD es de acople automático. En condiciones normales, la Tracker es tracción delantera y sólo envía torque hacia atrás cuando detecta pérdidas de adherencia. No hay posibilidad de bloquear la doble tracción, como ocurre por ejemplo en la Duster 4WD.

Esta Tracker mexicana se vende en Estados Unidos y Brasil con un motor 1.4 turbo de 153 caballos de potencia. Es un impulsor muy similar al que se fabrica en la Argentina para el Chevrolet Cruze, que se produce en Rosario. GM no descarta que en el futuro lo ofrezca la Tracker local, pero esto no ocurrirá al menos en el transcurso de los próximos dos años.

Comportamiento
La Tracker AWD no es un gran vehículo todo terreno. Las llantas de 18 pulgadas son muy lindas, pero los neumáticos son demasiado urbanos y para asfalto. En una prueba con barro, nada exigente, las ruedas se empastaron por completo: quedaron lisas.

En cambio, el trabajo del sistema AWD sí se siente en otros tipos de caminos off-road. En ripio, por ejemplo, ayuda a que el comportamiento del vehículo sea más neutro y seguro. No hay dudas de que también aportará mayor seguridad a los argentinos quienes circulen en zonas con nieve y hielo. El tema, como en el barro, es complementar el sistema AWD con los neumáticos adecuados.

El motor 1.8 16v es poco ágil. En ciudad se mueve con comodidad, pero se siente algo justo al salir a la ruta. La combinación de una tonelada y media de peso, con potencia y torque apenas correctos, se padece en los viajes largos. El motor viaja algo enroscado, a 3.000 rpm en sexta y a 120 km/h.

Acelera de 0 a 100 km/h en 12,1 segundos. La velocidad máxima es de 184 km/h. El consumo promedio es elevado para un motor 1.8: 9,5 litros cada 100 kilómetros. En ciudad, si no se cuida el pedal del acelerador, puede llegar a los 13 litros cada cien.

Es una pena, porque la caja de cambios de seis marchas es muy buena. Es suave, hace los cambios con rapidez y trabaja siempre para que el motor vaya lo más relajado posible. Pero no alcanza para compensar las prestaciones limitadas del motor.

El andar es cómodo. Las llantas de 18 pulgadas no resultan tan duras como parece indicar el perfil bajo de los neumáticos. Sólo hay que cuidarlas de golpes en baches y otros obstáculos del camino.

Los frenos están bien, con discos en las cuatro ruedas. La dirección tiene asistencia eléctrica y es muy liviana. Tal vez demasiado liviana, sobre todo si manejás en off-road y buscás un poco más de comunicación con el vehículo.

Por el hecho de ser AWD, intenté de todas maneras encontrarle un uso como vehículo todo terreno. Pero cada vez más me convencía de que la Tracker es un buen auto para ciudad.

Tal vez por eso sería interesante una versión con tracción simple y caja automática. Hoy no está disponible.

Su precio es de 465.400 pesos (también hay versiones desde 370.000 pesos).

Fuente: Carlos Cristófalo (para Autoblog)
Producción fotográfica: Rafushka


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