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jueves 31 de marzo de 2016

Se lo arrebató a la muerte y lo contó en un libro

Así, también, dejó la puerta para una nueva polémica sobre cuánto tiempo debe hacerse la reanimación del corazón.

Es imposible volver a la vida con un cerebro muerto, por ello los médicos dejan de tratar de reanimar el corazón pasados ciertos minutos desde que deja de latir, porque la falta de oxígeno hace morir a las células cerebrales y esto es irreversible.

Y hasta hace poco esa era una verdad absoluta. Sin embargo, el científico estadounidense Sam Parnia, describe un caso que podría ser impensable, si no fuera por la maestría de los médicos.

"Después de 4.500 compresiones torácicas, ocho descargas de desfibrilador e incontables viales de adrenalina, el corazón del paciente había empezado a latir de nuevo", dice Parnia en su libro "Resurrecciones. La ciencia que está borrando la frontera entre la vida y la muerte".

Pero el "milagro" no fue ese, porque después de 24 horas -tiempo suficiente para que los médicos encontraran la causa del paro cardiaco- el paciente volvió a la senda de la recuperación gracias a que todo este tiempo su cuerpo fue sometido a un enfriamiento de hasta 33ºC, mediante una máquina especial denominada "Sol Ártico", para evitar que sus neuronas resultaran dañadas de forma irreversible, indica el diario ABC.

Aún estuvo unos días en coma inducido para favorecer su recuperación. Joe Tiralosy, que así se llamaba el paciente, regresó a casa sin secuelas neurológicas.

A diferencia de lo que cuenta Parnia en su libro, los manuales de reanimación establecen un tiempo límite: "El concepto básico para reanimar es cuanto antes mejor. Y 10 minutos es el periodo máximo", puntualiza un médico de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias.

Sin embargo, aclara, hay excepciones para seguir más allá de 30 minutos. El factor humano también cuenta: "En los niños siempre cuesta más dejar de reanimar, por lo que generalmente el tiempo se alarga", explicó.

Pero hay quienes no se conforman con los manuales, y van más allá, aplicando técnicas como la hipotermia descrita por Parnia. Incluso las neuronas podrían sobrevivir durante horas, según algunos expertos.

La utilización de medios mecánicos, como la oxigenación por membrana extracorporal (un tratamiento que utiliza una bomba para hacer circular la sangre a través de un pulmón artificial y la devuelve al torrente sanguíneo) o la hipotermia, que disminuye la temperatura corporal de modo controlado, ayudan a extender en el tiempo el proceso de la muerte, para poder revertirlo.


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