afondo - Rosario Rosario
jueves 20 de julio de 2017

"Fontanarrosa enriquecía todo el trabajo con su arte"

Roberto Fontanarrosa "era un tipo de una nobleza extraordinaria, un dibujante excepcional, auténtico y descollante", dijo el dibujante Alberto Mirtuono, quien fuera compañero de trabajo y representante del genial historietista rosarino, de quien se cumplieron 10 años de su fallecimiento.


La ciudad de Rosario evocó la figura de Roberto Fontanarrosa, con el estreno de una película, muestras, charlas y exposiciones. Personalidades de la cultura, de la política y el arte expresaron su afecto y admiración por la prolífica obra del dibujante, escritor, historietista y ferviente hincha del club Rosario Central.

"Era un negro por fuera y por dentro, pocas veces conocí a un personaje tan auténtico. Desde chico tenía una nobleza extraordinaria y un talento sin par", recordó a Fontanarrosa el dibujante rosarino Alberto Mirtuono en diálogo con la agencia Télam.

Mirtuono, quien fuera amigo y representante de Fontanarrosa, lo tuvo como alumno y hasta fue jefe del creador de "Boogie el Aceitoso". "Al Negro lo conocí cuando él tenía 17 años, en la empresa de Publicidad de Roberto Reyna, donde yo trabajaba".

Mirtuono--2.jpg

Según el relato de Mirtuono, el padre de Fontanarrosa, que era dirigente del Básquetbol de Rosario, y conocía al dueño de esa empresa de publicidad, "le dijo un día si podía hacer algo por ese chico, que no hace nada. Lo único que le gusta es el fútbol y dibujar, y ni siquiera mira a las minas", recordó.

"Reyna me dice luego que iba a entrar un pibe a dibujar y si podía enseñarle algunas cosas. Yo no sabía quién era ese tal Fontanarrosa", dijo entre risas Mirtuono. Y agregó: "era un flaco desgarbado de silencios absolutos, de mirada profunda y poco común. Muy linda persona", detalló. "Era extremadamente introvertido, tímido pero dueño de un gran talento".

Mirtuono cuenta que cada vez que Fontanarrosa "veía algo y lo señalaba, luego resultaba excepcional. Tenía una mirada sobre las cosas que otros congéneres y colegas que solíamos compartir esos tiempos no alcanzábamos a ver", destacó.

"Era uno de esos seres descollantes que no tienen que pensar, porque les sale en forma absolutamente espontánea, y esa es una característica que recuerdo, ya la tenía siendo muy chico y sorprendía", amplió Mirtuono.

Mirtuono dijo que luego se desvinculó de esa empresa, y junto al dibujante local, Raúl Rodríguez, instalaron un atelier "donde Fontanarrosa asistía como alumno, pero nos seguía asombrando su silencio, pocos tipos eran así".

Más tarde, Mirtuono abrió su propia agencia de Publicidad (Forma Publicidad), "donde lo tuve al Negro como empleado e hicimos algunas campañas maravillosas. Su tarea era relevante, trascendente. Fontanarrosa enriquecía todo el trabajo con su arte", ponderó.

"Qué podía enseñarle yo a este tipo, si tenía recursos propios y extraordinarios", agregó.

Por último, el dibujante Mirtuono señaló que el autor de "Inodoro Pereyra" "tenía una cultura muy sólida, era un tipo superior a muchos de los que dibujábamos en aquel entonces, y eso que había tipos brillantes, pero el Negro salía de la media general", destacó.

Fontanarrosa

Fuente: Télam

Más Leídas