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domingo 10 de septiembre de 2017

El Nobel de la Paz indio contra la explotación sexual infantil

"Es una guerra contra las violaciones, contra los abusos sexuales y la trata de niños porque no son crímenes ordinarios y no se pueden resolver mediante el enfoque habitual", explicó Kailash Satyarthi.

Su combate incansable contra el trabajo infantil le valió cicatrices en todo el cuerpo. Pero hoy el premio Nobel de la Paz indio Kailash Satyarthi espera que un millón de personas se unan a su nueva cruzada contra la trata y la explotación sexual de menores.

"Es una guerra contra las violaciones, contra los abusos sexuales y la trata de niños porque no son crímenes ordinarios y no se pueden resolver mediante el enfoque habitual", explica en una entrevista con la AFP.

"Cada hora dos niños son víctimas de abusos sexuales. Un niño desaparece cada ocho minutos en India y no se evaporan".

"Estos niños son víctimas de trata. Los compran y los venden como si fueran animales. A veces incluso a precios más bajos que los animales".

Kailash Satyarthi, de 63 años, lanza el lunes una "Marcha por India" que arrancará en Kanyakumari, en el extremo sur, atravesará los 29 estados y siete territorios del país y terminará en Nueva Delhi el 16 de octubre. Espera que esta campaña abra los ojos de la opinión pública.

Más de 9.000 niños fueron víctimas de tráfico de personas en India en 2016, casi un 25% más que el año anterior, según el ministerio de la Mujer y del Desarrollo Infantil.

Alrededor de 14.000 niños sufrieron violaciones y acoso sexual en 2015, según datos de la oficina nacional de registros criminales.

Pero los expertos consideran que estas cifras no son más que la parte visible del iceberg. En India, estos crímenes son a menudo silenciados.

"Queremos despertar al país entero, sensibilizar a la gente sobre los abusos sexuales a niños y el tráfico infantil porque es una amenaza escondida", dice Satyarthi.

Ataques peligrosos
Los traficantes atraen a los niños, en su mayoría originarios de pueblos remotos, con la falsa promesa de un empleo. Luego los venden a burdeles, fábricas u organizaciones criminales que les obligan a mendigar.

Satyarthi lidera la lucha contra el trabajo infantil en India, que según la Unicef afecta a más de diez millones de niños.

El premio Nobel, que tiene dos hijos, lo atribuye al fracaso de las fuerzas del orden y del sistema judicial. En 1980 fundó el Bachpan Bachao Andolan (BBA, Movimiento para salvar la infancia) para socorrer a los menores que trabajan en condiciones inhumanas.

Sus equipos llevan a menudo a cabo operaciones peligrosas, como redadas al amanecer en fábricas, minas o talleres -a menudo vigilados por hombres armados- que emplean a niños.

Satyarthi cuenta que adquirió conciencia del problema a los cinco años, cuando vio a un niño de su edad limpiando zapatos frente a su escuela.

Recuerda su primera operación de salvamento, en 1981, en una época en la que no había ley contra el trabajo infantil.

Con el producto de la venta de las joyas de su esposa, liberó con sus amigos a 36 niños y adultos reducidos a la esclavitud durante años en una fábrica de ladrillos de Punyab.

"Cuando los estaba rescatando me di cuenta de que no, son ellos los que me liberan desde el interior y eso me hizo dar cuenta de una libertad muy especial".

Deber cumplido
"Desde entonces no he vuelto a mirar atrás, he seguido liberando niños, me han aportado una gran alegría y el sentimiento del deber cumplido".

En 2014 recibió el Premio Nobel de la Paz junto a la niña pakistaní Malala Yousafzai.

Pero el combate no fue fácil. Ha recibido palizas, y amenazas de muerte y de encarcelación. Dos de sus compañeros de trabajo fueron asesinados.

"Por supuesto, es muy peligroso", admite. "Estoy cubierto de heridas y cicatrices. Me rompieron el pie izquierdo, varias costillas y un hombro que no puedo levantar". "Pero nada podrá detenerme", asegura.

Anuncia orgulloso que su movimiento salvó a 86.000 niños del trabajo forzado en India y dispone de redes de activistas en más de 140 países.

En los años 1990 fundó la Marcha Mundial contra el Trabajo Infantil, una coalición internacional que busca liberar a millones de niños de la esclavitud.

"Antes combatía la esclavitud y el trabajo infantil. Ahora declaro la guerra a las violaciones y los abusos sexuales. No es el problema de otra persona. Es el problema de uno. Puede pasarle a cualquiera, en cualquier parte".
Fuente: Noticias Argentinas

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