afondo - Venezuela Venezuela
sábado 07 de mayo de 2016

El libro que reveló los contactos de Hugo Chávez con la brujería

El periodista recurrió a testimonios del entorno más cercano al líder venezolano y a documentación para probar la relación que tuvo con prácticas espirituales relacionadas con la santería cubana y el culto de los muertos

La relación de grandes líderes políticos con el ocultismo, la magia negra y rituales que avalen su superstición o creencias han dado lugar a muchas investigaciones periodísticas y leyendas surgidas en torno a figuras como Adolf Hitler o Francisco Franco, por citar sólo a algunos. Sin trasladarnos demasiado, en nuestro país José López Rega, apodado El Brujo, ministro de Bienestar Social durante el gobierno de Isabel Perón, ejercía una enorme influencia en la entonces presidenta de la Nación a través de sus rituales esotéricos.

En el libro Los brujos de Chávez el periodista David Placer vuelca el resultado de sus investigaciones sobre el líder venezolano Hugo Chávez, quien habría recurrido a prácticas espiritistas para afianzar su propia confianza y su poder.

–¿Cómo iniciaste la investigación sobre este costado menos conocido del ex presidente Hugo Chávez?
–Los rumores en Venezuela sobre la presunta brujería presidencial eran constantes. Se especulaba que el cambio de hora, los nuevos billetes e incluso los nuevos monumentos de la Nación formaban parte de rituales organizados por el chavismo para retener más poder. Ante tantas versiones sin base, ante tanta leyenda popular, decido que tal vez algo de realidad había detrás de tantos cuentos fantásticos. Y me propongo hacer una investigación seria, con testimonios y documentos para intentar develar qué tanto había de realidad en aquellos inquietantes relatos. La sorpresa fue que en temas de brujería presidencial, en Venezuela la realidad superó a la ficción.

–¿Cuál fue el primer contacto que Chávez tuvo con la santería y cómo afectó eso sus decisiones en el poder?
–Los primeros contactos documentados del fallecido ex presidente con el esoterismo se remontan a mediados de los '80. Su carrera en los mundos espirituales comenzó con la lectura de cartas, pero con el tiempo comenzó a transitar otros caminos como la invocación de los espíritus y posteriormente la santería cubana. Antes de que Chávez viajara, antes de tomar una decisión importante, escuchaba a sus brujos y a sus asesores espirituales. Los destinos del país también dependían de estos consejos.

–¿El pueblo venezolano conocía, al menos por rumores, esta afición de Chávez y su círculo cercano?
–Siempre ha habido rumores extendidos sobre estas aficiones, algunas con más base que otras. En el pueblo siempre ha habido la sensación de que el chavismo recurría a este tipo de prácticas para retener y acumular más poder. Creo que la sensación general, hoy acentuada con las conclusiones del libro, es de desconcierto.

–En Argentina también hemos tenido casos de brujería cercanos al poder político: ¿cómo evaluás esa fascinación de algunos líderes por el ocultismo?
–Efectivamente el caso de Chávez no ha sido el único. En Venezuela tenemos una larga lista de ex presidentes que confiaron sus destinos y el del país a brujos y chamanes: desde Joaquín Crespo y Juan Vicente Gómez hasta Carlos Andrés Pérez. En Argentina es muy conocido el caso de López Rega, brujo personal de Isabel Perón, que terminó convirtiéndose en ministro y personaje siniestro de la dictadura.

–¿Cómo se relacionaba Chávez con los muertos de su familia e incluso con el espíritu del libertador Simón Bolívar? ¿Qué fin perseguía con esto: saber el futuro, sentirse poderoso, crear una figura mítica entre sus seguidores?
–La figura del Libertador siempre ha sido venerada en Venezuela, y Hugo Chávez llegó a la cúspide de ese culto casi religioso con la exhumación de sus huesos y con ese diálogo místico en el que Hugo Chávez supuestamente se comunicó con el espíritu de Bolívar. Con todo este tipo de prácticas, según los paleros –la palería o palo monte les rinde culto a los muertos y a los espíritus de la naturaleza–, podría explicarse la obsesión de Chávez de adquirir las cualidades que en vida tuvo Bolívar. De hecho, hay el convencimiento, no sólo entre los paleros críticos con el gobierno sino también entre los seguidores, de que pudo haberse tratado de un ritual de palería.

–¿Este tipo de rituales en las altas esferas del Estado ayudan a construir una conciencia de grupo casi sectaria?
–Efectivamente. De hecho, el chavismo intentó utilizar todo tipo de rituales y contactos con los espíritus como arma política. Y en ese tránsito, el propio chavismo se ha convertido en un movimiento religioso. La tumba de Chávez se ha convertido en un lugar de peregrinación, han creado una capilla improvisada a pocos metros de su tumba y los pobres le siguen llevando cartas para pedirle casa, trabajo o incluso soluciones a sus problemas sentimentales.

–¿Quiénes eran los "centauros de la muerte" que menciona Chávez en su nota manuscrita a la vidente Cristina Marskman?
–Era el escuadrón de Hugo Chávez. Eran sus soldados. Siempre utilizaba la muerte para sus consignas políticas. Decretó el "Patria, socialismo o muerte" hasta la saciedad en todos sus actos hasta que le detectaron el cáncer. Entonces dejó de utilizarla.

Fuente:

Dejanos tu comentario

Más Leídas