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domingo 04 de septiembre de 2016

¿China desindustrializa a la Argentina?

A pesar del proteccionismo en nuestro país, la industria de la nación oriental avasalla y no siempre se adapta a nuestras necesidades.

Cada vez que la economía entra en un ciclo de recesión, se agudizan los reclamos de protección de parte del sector empresario. Es entendible, porque preservar puestos de trabajo en un contexto de retroceso de la producción es un factor crítico. Y está bien que el Estado recurra a las herramientas aceptadas por la OMC (Organización Mundial de Comercio) –como las licencias no automáticas– porque la experiencia de violentar las reglas, como se hizo con las célebres DJAI (Declaración Jurada Anticipada de Importación), le costó a la Argentina no sólo una sentencia en contra en los tribunales que regulan el comercio global, sino que entorpeció el intercambio con buena parte de los socios comerciales que tiene nuestro país.

Está bien, además, que el Gobierno busque salir del aislamiento y se abra al mundo. Pero cuando el país que está enfrente es China, la cosa cambia y hay que ir con pies de plomo, por tratarse de la principal economía del planeta y de un gigante al que hay que saber, o intentar al menos, contener.
Si la balanza comercial entre la Argentina y China hoy es altamente deficitaria para nuestro país, Mauricio Macri y su par Xi Jinping parecieron encontrar una fórmula inmediata para solucionar este tema: buscarán que en los próximos años lleguen al país un millón de turistas chinos para dejar sus yuanes en Buenos Aires, se les dará valor agregado a los productos argentinos que se exportan a Pekín y los chinos agilizarán las trabas fitosanitarias para aumentar la compra de alimentos argentinos.
Por lo pronto, el déficit comercial que hoy es de unos 6.000 millones de dólares en detrimento de la Argentina buscará revertirse con un plan de acción que ayer Xi y Macri acordaron.

Hoy ingresan unos 30.000 turistas al año a la Argentina provenientes de China y la idea es que en el futuro puedan visitar la Argentina un millón de chinos. Para esto se les darán facilidades de visado a los chinos.

El programa que ya se puso en marcha prevé que cualquier ciudadano chino que tiene visa para ingresar a Estados Unidos o a Europa pueda entrar al país sin visado y los que no tengan ese visado se les dará uno por cinco años hasta anular la visa.

A pesar del proteccionismo argentino, la industria china avasalla y no siempre se adapta a nuestras necesidades.

Sabido es que las manufacturas chinas despiertan polémica en territorio argentino. Un informe realizado por la consultora Abeceb de Dante Sica demuestra cómo, pese al proteccionismo kirchnerista, los productos del gigante asiático habían desplazado con fuerza del mercado argentino a la producción local de sectores como los de equipos eléctricos, maquinaria e instrumental médico entre 2001 y 2014. Estos tres rubros emplean en blanco a 109.000 trabajadores en la Argentina, según datos del Ministerio de Trabajo.

Otras ramas fabriles argentinas sufrieron, aunque en menor medida, la penetración china, como la textil, química y las de fertilizantes, neumáticos, productos metálicos y cueros.

"Las barreras (contra las importaciones) son necesarias pero sin otras medidas no alcanza", fue la conclusión de Sica.

Sin embargo, corresponde separar el debate sobre las necesidades que impone la coyuntura, con el modelo que puede permitir, a mediano plazo, darle a la industria una escala más sustentable.

La apertura comercial tiene mala prensa, porque sus efectos casi siempre quedan asociados a otro vicio doméstico, que es favorecer el atraso cambiario para que actúe como un ancla de los precios.
Es muy difícil aspirar a un crecimiento sólido si las empresas deben expandir la inversión y el empleo vendiendo sólo en el mercado interno.

El proteccionismo indefinido es tan malo como la apertura indiscriminada. Crecer hacia el mundo implica ser más eficientes, para poder competir en costos, innovación y calidad.

El desafío es lograr competitividad con inclusión social, una tarea que debe comprometer tanto a los privados como al Estado.

El autor es columnista de información económica y empresarial de Radio Nihuil
Mensajes al autor dariogallardo06@hotmail.com
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