afondo afondo
sábado 01 de octubre de 2016

Cada vez más estudiantes británicas trabajan de "camgirls"

Lo hacen para pagar sus estudios con el dinero que ganan a través del sexo on line.

Corren tiempos difíciles para las estudiantes británicas, principalmente por lo caros se que han puesto los alquileres de departamentos y el aumento totalmente desproporcionado de las matrículas para inscribirse en las universidades británicas.

Si alguna de estas chicas no cuenta con una familia que la sostenga económicamente, una de las alternativas que más creció en los últimos tiempos para costearse los estudios fue la de convertirse en camgirl.

La tentación para dedicarse en el tiempo libre a esta actividad es grande: se gana dinero muy fácil, no implica mantener relaciones sexuales y una cierta seguridad que brinda internet.

La tentación para dedicarse en el tiempo libre a esta actividad es grande: se gana dinero muy fácil, no implica mantener relaciones sexuales y una cierta seguridad que brinda internet. Dicho de otro modo, nadie obliga a una camgirl a realizar en cámara lo que no está dispuesta a hacer y puede abandonar la conversación cuando lo desea.

En una entrevista para el diario Hull Daily Mail, una de estas chicas contó que ganaba 150 libras por día (¡equivalen a $ 3.000!) y que decidió que nunca se iba a desnudar: "La mayor parte del tiempo, desean que use palabras subidas de tono, me dicen lo que tengo que decir, o a veces quieren que los insulte. Algunos quieren que coma algunos platos en particular, que me vista o que me pare de una cierta forma. Incluso algunos de mis clientes me compraron mis bombachas y mis sábanas sucias"...

Si varias no pasan de charlas online vestidas con ropa interior, otras estudiantes son más audaces y están dispuestas a practicar escenas de sexo en vivo. Y de acuerdo con la entrevistada, esta práctica es cada vez más frecuente, aunque también hizo una recomendación a las interesadas: "No se embarquen en este negocio si tienen miedo de ser descubiertas por alguien de su entorno".
Fuente:

Más Leídas