A Fondo A Fondo
domingo 13 de noviembre de 2016

¿Y ahora qué hacemos?

Y estas elecciones no fueron la excepción, el resultado fue el que nadie esperaba (o al menos el que pocos esperaban), el nuevo presidente de Estados Unidos será Donald Trump. El primer efecto que vimos en los mercados fue el lógico: un reacomodamiento de precios.

Siempre que se da un resultado que no es el esperado, y considerando que los precios incorporan una dosis importante de expectativas, el primer efecto es una mezcla de acomodarse al nuevo escenario y de pánico. Y que como todos aquellos que nos siguen en nuestras columnas sabrán, el pánico es el peor consejero al momento de invertir.

Es así que en la noche del martes, y una vez que se supo que Trump conquistaba el Estado de la Florida, vimos caídas en torno al 5% en los futuros del S&P 500 (el índice de referencia de la bolsa norteamericana). Como también vimos que todos los titulares definían la situación como de terror, pánico, y otros calificativos más. La realidad es que a las pocas horas, y ya con la apertura de los mercados, veíamos un S&P 500 estable y prácticamente sin cambios, es decir que recuperó todo lo que había cedido en las primeras horas. Y esto grafica de alguna forma la idea reinante: hay que esperar para ver. En una campaña que estuvo centrada en los ataques personales, más que en plataformas de políticas a desarrollar, nadie tiene claro cuál es la plataforma real del nuevo presidente. Y a esto último debemos agregar que su primer discurso fue totalmente distinto a los usados en la campaña: fue conciliador, de unidad y remarcando la necesidad de trabajar unidos, incluso a los demócratas. Esto fue clave para calmar el miedo inicial.

Otra de las realidades es que los analistas más serios observan, por un lado que la mayoría de las promesas extremas de campaña de Trump no podrán ser llevadas adelante con facilidad, ya que son atribuciones del Congreso. Vale la pena recordar que en Estados Unidos existe institucionalidad y división de poderes, un concepto que para los argentinos ha quedado olvidado, ya que aquí siempre el presidente ha atropellado al resto de los poderes. Por otro lado, y pese al control republicano del Congreso, el nuevo presidente deberá negociar las medidas a tomar incluso con su propio partido, ya que dentro del mismo no comparten muchas de sus posiciones. Siempre debemos recordar que en Estados Unidos el presidente tiene mucho poder para determinar políticas exteriores (donde sí podemos esperar muchos cambios), pero no así para determinar política económica e interna. Por ello es que el principal temor se centra en la intención de cerrar el país, y es donde debemos estar atentos.

Es de esperar que vengan días de volatilidad, y que los mismos tengan mayor efecto en los emergentes. Por ello es que aconsejamos oportunamente a los conservadores esperar el resultado en posiciones defensivas (básicamente a tasa de interés). Lo que esperamos en los días que vendrán son oportunidades de compra. Claramente Trump presidente puede ser la excusa para una toma de ganancias en mercados que se encuentran en niveles de precio récord, pero que tienen gran potencial de mediano plazo. Pero seamos claros, probablemente lo mejor sea quedarse a resguardo por un tiempo, esperar a tener un panorama claro, y luego salir a buscar oportunidades.

Todo esto como siempre se basa en dos conceptos que desde Chimpay venimos desarrollando desde hace tiempo. Por un lado la ciclotimia de los mercados, donde tenemos mercados que se caracterizan por vivir momentos de irracionalidad extrema, de euforia y de pánico que generan oportunidades de venta y de compra respectivamente. Como dice el gran inversor Warren Buffet: hay que ser codicioso cuando todos los demás son miedosos, y miedoso cuando todos los demás son codiciosos.

Fuente:

Dejanos tu comentario

Más Leídas