A Fondo - Stamateas Stamateas
domingo 30 de julio de 2017

Tratarse bien uno mismo

La columna de Stamateas


Bernardo Stamateas
bernardoresponde@gmail.com
Hay gente que se deprime y sufre enormemente cuando la maltratan, cuando son injustos con ella, cuando no reconocen su esfuerzo. Pero eso es también parte de la vida y nadie está exento.
Por eso, si queremos disfrutar de vidas plenas, necesitamos aprender a superar todo lo negativo que recibimos de los demás, sin permitir que eso nos afecte al punto de detenernos en nuestro camino. Si bien nuestra reacción ante el accionar de otros depende en gran medida de nuestra forma de ser, todos podemos aprender a manejar las ofensas y seguir adelante.

Independientemente de cómo nos trate la gente, siempre podemos elegir tratar bien a los demás.
No se trata de ser masoquista o de dejar que hagan lo que quieran con nosotros. Muchas veces, tendremos que poner límites e, incluso, alejarnos.

Pero cada vez que tratamos bien a los demás, somos recompensados. Vivimos en un mundo violento, donde el maltrato es moneda corriente.

No es sencillo tratar bien, cuando nos tratan mal. Pero decidir tratar bien a quienes nos rodean esconde muchas cosas buenas a nuestro favor.

¿Cómo tratás a los demás?
El buen trato, en un contexto donde abundan los insultos, los gritos, las discusiones, puede generar burlas pero siempre trae recompensas mayores.

Una simple sonrisa, un "gracias", un "por favor", un pedido de permiso y cosas por el estilo son pequeñas acciones gratuitas que pueden marcar una gran diferencia.

En primer lugar, una persona que trata bien a otros está demostrando que tiene paz interior.

Un rey muy sabio dijo que es mejor tener solo un poco de pan para comer en casa que ir a un lugar donde hay abundancia pero también hay peleas. La mayoría de la gente asocia el éxito con la abundancia de bienes. No está mal disfrutar de las cosas que logramos con esfuerzo, pero el verdadero éxito consiste en tener paz en nuestro interior. Si no, basta con observar todo lo que hace la gente y lo mucho que invierte en tiempo y dinero para lograr un poco de paz en su vida.

En segundo lugar, una persona que trata bien a otros está demostrando que se trata bien a sí misma. La verdad es que nadie puede dar lo que no tiene. Yo no puedo pretender tratar bien a los demás, si no acostumbro darme el mismo trato a mí mismo.

¿Cómo te tratás a vos mismo?
Cuando uno se ama a sí mismo de manera equilibrada, como resultado se trata bien, se cuida, se respeta.

Cuidarnos implica no solo tener una buena apariencia y prestar atención a nuestra salud física, sino además cultivar nuestro mundo interior. Esto tiene que ver con conocernos, saber cuáles son nuestros puntos fuertes y nuestros puntos débiles, y trabajar con paciencia y delicadeza para cambiar en nosotros todo aquello que necesite ser cambiado.

Dentro de nuestras posibilidades, siempre deberíamos darnos lo mejor, lo cual es también cuidarse a uno mismo y tratarse bien. Cuando reconocemos nuestro valor intrínseco como seres humanos, más allá de las experiencias de vida que hayamos atravesado (que a veces no son las ideales), podemos respetarnos y respetar a los demás. Porque sabemos que somos personas únicas e irrepetibles. Tal actitud solo atrae gente y oportunidades maravillosas a nuestra vida y nos brinda satisfacción.

Si querés ser una persona en verdad feliz, cualquiera sean tus circunstancias, tenés que tratar bien a los demás. Pero recordá: cómo trates a los demás dependerá de cómo te trates a vos mismo.

Escogé siempre la mejor actitud, aunque afuera veas todo negativo, y te vas a sorprender de lo que vendrá a tu vida a cambio.
Fuente:

Más Leídas