A Fondo A Fondo
domingo 21 de agosto de 2016

Tarifazo, Corte Suprema e inversiones

F in para la telenovela de la judicialización del aumento a las tarifas, en especial del gas. Finalmente falló la Corte Suprema y ordenó retrotraer el cuadro tarifario a los valores vigentes antes del aumento dispuesto por el Gobierno. Y sumado a esto indicaron que se deberán realizar las pertinentes audiencias como paso previo a un aumento. Es muy importante destacar que el fallo alcanza sólo a los usuarios residenciales (no a comercios ni a industrias). Con lo cual no debería sorprendernos ver ahora medidas judiciales por el lado de las empresas.

A favor del Gobierno, la Corte recuerda que corresponde al Ejecutivo la fijación de tarifas y la implementación de la política energética, mientras al Legislativo la determinación del marco regulatorio y las facultades tributarias.

Por último al Poder Judicial "controlar si las tarifas se ajustan a la Constitución y la ley, y su razonabilidad". Y es en este apartado donde debemos concentrarnos, ya que el fallo tiene claros aspectos a favor, siendo el principal que le da una nueva oportunidad al Gobierno de avanzar con el aumento, pero haciéndolo como se debe hacer.

Una vez más el actual Gobierno se equivoca en las formas, y pese a que se vanagloria de que tienen la capacidad de dar marcha atrás, los costos de los errores que comete son cada vez mayores.
Otro de los aspectos positivos, en este caso para el mercado, es que por fin nos sacamos de encima esta discusión, la incertidumbre nunca es buena compañera de las inversiones. Por lo que el mercado ahora estará observando que el Gobierno encare este proceso de forma correcta para llegar a buen puerto en un tema que nadie discute: el ajuste en las tarifas es necesario y vital para generar inversiones en el país.

Las víctimas directas de este proceso son sin dudas las compañías energéticas, no sólo las que se encuentran en el negocio del gas, sino todas. Ya que todas las tarifas se encuentran subsidiadas, todas necesitan ser corregidas, todas están pasando por el mismo proceso, y todas las compañías se encuentran virtualmente quebradas. Estas últimas sobreviven sólo por el respirador artificial que les otorga el Gobierno. Sólo a modo de ejemplo podemos ver lo ocurrido con Edenor (EDN), la principal distribuidora de energía eléctrica que acumula una baja de casi 7% en el año, mientras el índice Merval acumula una suba superior al 30%. Pero aún si tomamos en consideración lo que ha pasado desde julio a la fecha, el índice de acciones acumula una suba superior a 5%, mientras que Edenor cae alrededor de 12%.

Quienes nos siguen saben que desde Chimpay siempre hacemos énfasis en una premisa clave al momento de invertir: "comprar cuando todos venden y vender cuando todos compran", y creemos que las acciones energéticas se encuentran en este momento. Esto se debe a que el pesimismo es muy alto en relación a estos activos, pero vemos que los precios podrían haber encontrado un piso a partir del cual tendrían un alto potencial de largo plazo.

Otro conocido refrán de los mercados reza que "una mala noticia nunca es techo". Desde nuestra visión creemos que la peor noticia ya se dio, y que las graves pérdidas que implica ya se encuentran descontadas en los precios. Por ello atentos a la expectativa de que el Gobierno encarará el proceso con mayor certeza, y a la importancia estratégica del sector energético, encontramos el sustento de nuestro optimismo.

Vale la pena aclarar que se trata de activos con una elevada volatilidad, por lo que recomendamos a aquellos que quieran invertir en los mismos, estar bien asesorados y tener siempre una correcta estrategia de salida y de control del riesgo. Y para cerrar lamentamos que el principal error sea que ya pasamos casi todo el 2016 hablando de ajuste, y el ajuste no se hizo.

Nunca debemos olvidar que el principal riesgo que se posa sobre el futuro económico del país es la sustentabilidad del Estado, y por ello en el control del desastre fiscal.
Fuente:

Más Leídas