A Fondo A Fondo
domingo 13 de noviembre de 2016

Sobreviviendo a Trump y al "trumperonismo"

Con viento a favor. Mientras el mundo temblaba por la elección en EE.UU., Mendoza se anotó con Portezuelo y un plan de viviendas

La vieja y manida fórmula nos vuelve a funcionar: un fantasma recorre el mundo. El fantasma de Donald Trump.

Con una cresta de paja, tipo espantapájaros. Cuestión de meterles más miedo a las criaturas del lugar.

Ríos de tinta se han derramado para dibujar al bizarro personaje antes y después de convertirse en presidente de los Estados Unidos.

Y otros tantos ríos se derramarán de ahora en más. Aludes de adjetivos.

Nunca la jefatura del país más poderoso de nuestro tiempo causó tanto asombro.

Tanta incertidumbre. Tanto delirio.

Hasta tal punto que cualquier desnortado osa treparse a su "recienvenido" tren.

Como el "recienvencido" kirchnerismo, que tiende a hallar en Trump un aura de rebeldía antisistema que lo contenga y explique en estos duros días a la intemperie.

Desde Scioli hasta Cristina.

Desde Guillermo Moreno, para quien "Trump incorporó algunos elementos del discurso peronista para su política económica". Y como aún no termina de redondearse como peronista, el ex secretario de Comercio le regalará los libros del General y de Evita, mientras es asesorado por Su Santidad.

Hasta otro inefable, Artemio López, quien interpretó en Twitter el triunfo del fascistoide líder republicano: "Los gobiernos rediseñan paradigma neoliberal. De la Eurozona a USA hay repliegue hacia el estado nación y el mercado interno. Cambiemos atrasa".

Maravilloso.

Ha nacido el trumperonismo.

¡Cosas veredes, amigo Donald!

Serenidad ante el "efecto Trump"
Mendoza, por suerte, parece estar vacunada contra las especulaciones afiebradas del momento.
En el Gobierno toman con cautela el advenimiento de la era Trump. Entienden que los republicanos estadounidenses son, hoy, más proteccionistas que los demócratas y menos amigables en cuanto a protección del medio ambiente.

Pero no ven un efecto directo, en lo inmediato, sobre la economía local. El indirecto sería que se desate una guerra de monedas que promueva, por ejemplo, devaluaciones en países como Chile o Australia, lo que nos volvería menos competitivos.

Y en cuanto al encarecimiento del dinero, Mendoza cuenta con una ventaja: ha hecho un ajuste fiscal más estricto que la Nación. Atenuaría, por ende, las consecuencias.

Sopla el viento de Portezuelo
Mientras el mundo temblaba, en estos días, la Provincia se anotó una victoria parcial muy importante.
Tras quedar formalizada la financiación de Portezuelo del Viento en el Presupuesto nacional, el Comité Interjurisdiccional del Río Colorado avaló la posición de Mendoza frente a la protesta de La Pampa.
Buenos Aires, Río Negro y Neuquén dieron un apoyo fundamental para que el arbitraje final de la Presidencia resulte favorable.

Mientras se cumplen los pasos formales de este proceso, el Ejecutivo provincial puede ganar tiempo haciendo un llamado a manifestación de interés para que las empresas que quieran participar en la licitación ya entren a estudiar el proyecto.

Consideran lo acaecido "un triunfazo". Y fue el fruto de un afanoso trabajo en equipo en donde a la muñeca política del gobernador Alfredo Cornejo en los más altos niveles se sumó el aporte de dos ministros, Enrique Vaquié (Economía) y Dalmiro Garay (Gobierno), más el de dos abogados, Facundo Díaz Araujo (Asesoría de Gobierno) y Mauricio Pinto (Fiscalía de Estado).

Según la publicación especializada La Política Online, Portezuelo sería "el mayor legado que le podría dejar Cornejo a Mendoza".

Hacia las 2.500 casas
Al avance sobre Portezuelo y al espaldarazo que consiguió José Valerio como nuevo miembro de la Corte el Gobierno sumó una tercera perla a su collar de esta semana: un ambicioso plan de viviendas.
Básico. Como dice Vaquié, "tiene que ver con la vida de la gente".

No fue sencillo despejar el camino y echar a andar la maquinaria de vuelta. Hubo que revisar, hacia atrás, los cabos sueltos que dejó el gobierno de Paco Pérez y renegociar los contratos con las empresas.

Los números globales arrojarán un plus de unos 12.000 puestos de trabajo y una inversión de 2.800 millones de pesos, dos tercios de los cuales serán aportados por la Nación.

La apuesta no es menuda.

"Queremos que los barrios se terminen en no más de un año y medio", se juega Vaquié.

El gobernador Cornejo sube otra vara: "Queremos ponernos como meta hacer 2.500 casas por año, que es a lo que llegaron, en su mejor momento, los gobiernos de Gabrielli, Lafalla y Cobos".

Con dicha acción, el Ejecutivo está apuntando a sus tres prioridades en materia de obra pública: arreglo de escuelas, infraestructura social básica y construcción de casas.

Hay costos, sin embargo.

Por ejemplo, quedará en el camino, inconcluso, por ahora, el estadio cubierto que comenzó Pérez.
"Priorizamos obras, cosas. No tenemos plata para todo", explican.

La vida está dura.

Lo saben incluso los norteamericanos, que personificaron en Donald Trump su voto protesta. Su reclamo de autoridad.

Para el resto de los gobernantes del mundo, esto se llama poner las barbas en remojo.
Fuente:

Dejanos tu comentario

Más Leídas