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domingo 24 de abril de 2016

Shakespeare y Cervantes, dos autores que cambiaron al mundo

El destino quiso que murieran casi el mismo día, hace 400 años, como para subrayar aún más el inmenso legado que dejaron al mundo estos dos genios, de la literatura inglesa uno, de la española el otro.

Sus obras son universalmente conocidas, están traducidas a todos los idiomas y han influenciado a generaciones de escritores a lo largo de la historia. Sus personajes nos son familiares porque se trata de verdaderos arquetipos de la naturaleza humana. Si nos dicen que tal persona es un "Quijote" o tal otra un "Otelo", sabemos perfectamente de qué nos están hablando. Algunas réplicas de los protagonistas de sus comedias y dramas son tanto o más universales que las citas bíblicas: entre un "ladran, Sancho" y un "ser o no ser", Cervantes y Shakespeare han moldeado nuestro idioma.

Fueron coetáneos y es posible incluso que Shakespeare haya leído la novela cumbre de Miguel de Cervantes, El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, ya que el libro tuvo un éxito inmediato, que atravesó las fronteras y fue traducido en vida del autor.

El 23 de abril se conmemora en el mundo el Día Internacional del Libro, en homenaje a ambos autores; sin embargo, estos dos genios no murieron exactamente el mismo día. Cervantes dejó este mundo el 22 de abril de 1616 y fue sepultado al día siguiente. Shakespeare murió el 23 de abril de 1616 –de paso, había nacido en la misma fecha, 52 años antes, en 1564-, pero Inglaterra se regía entonces por un calendario algo diferente, con lo que en realidad la muerte tuvo lugar a comienzos de mayo. Son detalles. La posteridad los ha reunido en el homenaje.


Shakespeare or not Shakespeare

Lo más llamativo en el caso de William Shakespeare es la desproporción entre su inmensa fama y el escaso conocimiento de su biografía, sobre la que existen muchas imprecisiones y debates interminables. Aunque parezca mentira, hasta la propia existencia del escritor fue puesta en duda (algo así como "Shakespeare, or not Shakespeare") y no faltó quien atribuyó la autoría de sus obras a otros escritores. Pero son teorías que la mayoría de los expertos hoy desestima.

Lo único indiscutible es que el autor de Hamlet, Romeo y Julieta, Macbeth y tantas otras obras maestras, era un fino conocedor de la sociedad de su época y del alma humana en general. Sus personajes van de la taberna a la cámara real; todas las condiciones y oficios están representados.

En 52 años, este hijo de marroquinero, produjo 38 obras teatrales, lo que justifica el mote de "William el magnífico" y lo convierte en el mayor dramaturgo de la historia. Además fue actor, director y empresario teatral.

Su teatro es popular y erudito a la vez, como lo fue el público que asistía a sus representaciones. Con frecuencia mezcla tragedia y comedia en una misma pieza y su estilo está salpicado de juegos de palabras, doble sentido e incluso bromas subidas de tono. No sólo la observación de la realidad es la fuente donde Shakespeare busca sus temas: también los toma prestados de la historia, la leyenda y los mitos que circulan por Europa.

Casado con Anne Hathaway, la relación es misteriosa. El matrimonio fue "de apuro", la novia estaba encinta. El novio tenía tan sólo 18 años y la futura esposa 26. La extraña pareja concebirá tres hijos. Se produce poco después un episodio que sigue siendo motivo de infinitas especulaciones. William desparece durante un decenio ("los años perdidos", 1582-1592), período durante el cual no deja el menor rastro en ningún registro.

Reaparecerá, solo, su familia queda en Acton, en Londres donde se desarrolla su fértil carrera artística y empresarial, en tiempos en que el teatro conoce un gran auge en la capital del reino.


El manco de Lepanto

Mundialmente célebre por su "Don Quijote de la Mancha", la vida de Miguel de Cervantes fue casi tan rocambolesca como la de su famoso personaje.

Tenía 68 años cuando murió y ya había atravesado varios giros de fortuna que incluyen una batalla naval –Lepanto, en la cual es herido y pierde el uso de su mano izquierda-, un secuestro por piratas y cinco años de cautiverio en el norte de África, en Argel.

Una vida azarosa e intensa. Sin embargo, aunque es considerado padre de la novela moderna, Cervantes fue un escritor bastante ignoto hasta los 50 años, cuando el Quijote lo sacó del anonimato.

Nacido en 1947 en Alcalá de Henares, cerca de Madrid, en el seno de una familia modesta. En 1569 partió hacia Roma. Fue en Italia donde se enroló como soldado y así participó de la batalla de Lepanto, en 1571, en la que una coalición naval cristiana derrotó a la flota del Imperio otomano. Seguirá guerreando hasta 1575 cuando decide regresar a España, pero su barco es capturado por piratas que lo llevan a Argel, ciudad que está en manos de los otomanos. Allí permanecerá cinco años hasta que su familia, con ayuda de una orden religiosa, logra pagar su rescate.

Ya de regreso, tiene un hijo extra matrimonial, luego se casa con una mujer veinte años más joven y se instala en un pueblito de Castilla. Escribe su primera novela, La Galatea, sin gran éxito. En 1587 se convierte en funcionario público como recaudador de impuestos en el sur de España, zona que recorrerá durante diez años. Nuevamente será encarcelado, probablemente por deudas. Fue en esa época que concibió la idea del Quijote, un verdadero anti-héroe. La novela será publicada en 1605 y que tendrá un éxito inmediato.

Clásico indiscutido, « Don Quijote » cuenta la locura de un pobre hidalgo convencido de que en realidad es un ilustre caballero errante. Se diferencia de los relatos de caballería de la época por el estilo, el humor y la estructura narrativa. Es considerada como la primera novela de la historia.

Fuente: Infobae.com

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