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domingo 26 de junio de 2016

Pautas para armar una pareja sana

Somos testigos a diario de una enormidad de conflictos en la pareja, muchas de las cuales acaban por separarse y seguir cada uno su propio camino.

Bernardo Stamateas
bernardoresponde@gmail.com

Somos testigos a diario de una enormidad de conflictos en la pareja, muchas de las cuales acaban por separarse y seguir cada uno su propio camino. Hoy quiero compartirte algunas pautas para armar una pareja sana que espero te resulten útiles para tu propia vida o la de alguien cercano.

Esperar al menos un año antes de comprometerse a largo plazo: muchas personas conocen a alguien y a los dos o tres meses ya se colocan el anillo de compromiso o deciden convivir. Necesitamos saber que cuando uno está enamorado vive en otro planeta.

El enamorado le cuelga cartelitos al otro de características que en realidad no tiene. El enamoramiento va disminuyendo con el tiempo y uno empieza a ver las cosas tal cual son. Por eso, nunca hay que apresurarse demasiado. Y mucho más todavía, si conocemos a alguien a través de las redes sociales. Decir demasiado pronto: "Es el amor de mi vida" puede traer una gran desilusión.

Tener en cuenta la velocidad de cada uno: la mujer cuanto más grande es más presión tiene de formar pareja. A la hora de armar pareja, ella anda en moto y él, en bicicleta. Debido a la presión cultural, y también la biológica, a muchas mujeres les urge experimentar la maternidad. Es una presión muy fuerte porque toda nuestra cultura nos enseñó que si la mujer no es mamá, no es plena. Eso hace que cuando conoce a alguien avance a pasos agigantados y el varón vaya depositando de a peso en el banco.

La mujer es capaz de hipotecar todo por una relación. Cuando no existe la misma velocidad para avanzar, la relación funcionará mal.

Tener en cuenta los estilos de vida de cada uno: cuanto más joven es uno, más fácil le resulta armar pareja. La razón es que tiene menos historia y menos hábitos negativos. En una persona joven, los hábitos no están tan arraigados y es posible deshacerse de ellos más rápido. Pero aquel que tiene más de treinta aproximadamente posee hábitos personales que están bien establecidos y que no está dispuesto a ceder. Cuanto más grandes somos, más tiempo necesitamos para armar pareja porque tenemos que crear la propia cultura de pareja y, sobre todo, el vínculo. Cuanta más historia hay, más difícil es negociar y allí surge el conflicto.

Procurar que haya coincidencia en las expectativas sobre el futuro: las expectativas sobre el futuro son importantes porque si no son las mismas, la pareja no podrá funcionar correctamente. Si, por ejemplo, él es separado y tiene dos hijos, y ella es soltera y no tiene hijos, precisan sentarse a hablar sobre eso en algún momento. En este caso puede ocurrir que forman pareja y se van a vivir juntos, o se casan, y ella anuncia que desea tener un hijo. Pero él no quiere tener más hijos porque ya tiene dos. Como no lo explicitaron antes, tienen diferentes expectativas futuras.

Lo ideal es antes de asumir un compromiso levantar un puente afectivo que una las expectativas de cada uno con respecto al futuro.

Sanar las historias pasadas no resueltas: antes de intentar formar una nueva pareja, uno tiene que sanar sus heridas emocionales de relaciones pasadas.

"Me siento sola, por eso quiero un compañero", dicen muchas mujeres. La persona sin compañía debería salir con amigos, pero no armar pareja porque esta no fue diseñada para cubrir la soledad, sino para amarnos y construir un proyecto de vida en común.

Para armar una pareja sana, necesitamos aprender a construir un vínculo afectivo, es decir contar con un espacio de intimidad donde podemos abrirnos y mostrarnos tal cual somos. Esa es una construcción que dura para toda la vida.
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