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domingo 06 de noviembre de 2016

Mirando al Norte: Mendoza ya votó a Hillary Clinton

EE.UU. es el principal destino de nuestros vinos y si se avanza en medidas proteccionistas, como promete Trump, habrá un impacto

Este martes se define quién llegará a la Casa Blanca. Y los empresarios argentinos –ya lo había hecho el Gobierno de Macri– "votaron" por Hillary Clinton. Es que Donald Trump no sólo amenaza con ponerle fin al acercamiento político. También hay en juego millones de dólares en exportaciones de vinos, biodiésel y carne, por nombrar algunos productos.

Pero ¿qué pasará si Trump gana las presidenciales norteamericanas? Su propuesta es la de hacer "economía del derrame", con la ilusión de que recortar impuestos a los ricos generará más inversión y mayores niveles de actividad. Si ganase, una implementación de este esquema llevaría a lo contrario: el nivel de actividad en Estados Unidos caería (y la desigualdad crecería), lo que afectaría negativamente al resto del mundo, especialmente a Europa.

Una macroeconomía global más débil debilitaría aún más a este sistema financiero internacional ya endeble.

Por otro lado, Hillary Clinton, de larga carrera pública y experiencia internacional, sería en teoría más amigable para el plan del Gobierno argentino.
Primero porque es la continuidad del partido que está actualmente en el poder con el cual ya se avanzó y en segundo lugar porque así lo manifestó en su campaña donde se mostró a favor de la profundización de las relaciones comerciales con sus socios, uno de los cuales es Argentina. ¿Podría revelarse más conservadora de lo que realmente se mostró? Es una respuesta difícil de contestar.

Por un lado su estilo es poco versátil y perdería mucho el apoyo logrado aunque si la elección concluye en su favor, pero con resultados ajustados, recibirá presión de una porción de la población que levanta la bandera del nacionalismo y que hoy dividen aquel país de una forma pocas veces vista.

¿Y la provincia?
En el caso de los vinos, Estados Unidos también es el principal destino. En lo que va del año, las exportaciones superan los U$S200 millones, una cifra nada desdeñable.

Javier Merino, director de la consultora especializada Área del Vino, destaca que hoy la Argentina es el cuarto proveedor de ese país, por detrás de Francia, Italia y Australia.

El experto advierte que, en una eventual nueva etapa política y de avanzarse en medidas proteccionistas para alentar la producción local de vinos -cuya base principal está en el Estado de California- los efectos se harán notar en la industria vitivinícola argentina.

"Cualquier traba comercial que pueda originarse, como una suba de aranceles o la aplicación de barreras paraancelarias, resultaría muy nocivo para nuestro país", afirma, en un contexto en el que otros mercados clave para la Argentina, como Brasil, están prácticamente planchados.

En la semana, se escucharon muchas opiniones calificadas sobre esta especie de "¿él o ella?". Acá compartimos algunas: "Si gana Trump y hace lo que anticipó, entonces Estados Unidos va a experimentar un fuerte cambio en su política exterior", afirma Marcelo Elizondo, consultor y ex director ejecutivo de Fundación Exportar.

"El candidato republicano siempre se mostró como un enemigo de los acuerdos de libre comercio y ha dejado en claro, en más de una oportunidad, su preferencia por políticas de tipo proteccionistas y aislacionistas. Estas, de por sí, no son buenas señales para la Argentina", agrega Elizondo.

El economista Pablo Rojo coincide: "En términos de flujos de comercio e inversiones, sin dudas que Hillary es una candidata más conveniente a los intereses del actual Gobierno, porque hay una agenda compartida".

Miguel Ponce, experto en comercio exterior, explica que el mercado de Estados Unidos se había convertido en una de las grandes apuestas para el macrismo.

"Si pierde Hillary y se corta la continuidad con la administración Obama, hay que olvidarse de todo esto. Trump no llega con una agenda de cooperación con América Latina y tampoco con la Argentina", advierte.

Bastante se ha escrito tratando de trazar posibles cursos de acción respecto de quién gane la elección estadounidense, tanto en el orden político como económico a escala local y regional. Un eventual triunfo de Donald Trump obliga a repasar cuáles son las diferencias conceptuales entre Trump y Mauricio Macri, que en términos de su visión respecto a la economía global, al menos en el discurso, son diametralmente opuestos.
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