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viernes 21 de julio de 2017

Los médicos se mostraron pesimistas sobre la salud del bebé Charlie

Los especialistas aseguraron que el resultado del último escáner muestra una "triste lectura" sobre su salud, durante una audiencia preliminar al fallo que dará el lunes el máximo tribunal de Londres, que ordenó desconectarlo del respirador artificial que lo mantiene con vida.

Los especialistas que evalúan el estado del bebé británico Charlie Gard, cuyo padres quieren llevar a Estados Unidos para un tratamiento experimental, aseguraron este viernes que el resultado del último escáner muestra una "triste lectura" sobre su salud, durante una audiencia preliminar al fallo que dará el lunes el máximo tribunal de Londres, que ordenó desconectarlo del respirador artificial que lo mantiene con vida.

Katie Gollop, la abogada que representa al hospital londinense Great Ormond Street, donde está internado el pequeño, realizó estas declaraciones luego de las últimas pruebas que le hicieron y señaló que los médicos sostienen que el bebé no mejorará y abogan por desconectar las máquinas que lo sustentan, para que pueda morir con dignidad.

Estas afirmaciones, realizadas en una audiencia preliminar celebrada hoy en el Tribunal Superior de Londres que el próximo lunes debe tomar una decisión sobre el caso, enfurecieron a los padres del niño, Connie Yates y Chris Gards, que calificaron este último informe de los expertos de "malvado" y "sesgado".

"Ni siquiera hemos podido leerlo", apuntó la madre antes de abandonar la sesión entre lágrimas y acompañada por su pareja.

"Lo siento mucho, no era mi intención causar angustia", dijo la abogada del hospital, tras indicar que "casi todas las pruebas" efectuadas por los expertos ofrecen una "triste lectura" sobre el estado del pequeño, consigna un despacho de la agencia EFE.

Los padres quieren que Charly sea tratado en Estados Unidos con una terapia de nucleósidos que está en fase experimental y aún no ha sido probada en ratones.

Los médicos del Great Ormond Street recurrieron el 10 de julio último por segunda vez al Tribunal Superior para que decida si se debe dejar morir al bebé, que según afirman no tiene ninguna función activa, o si, como quieren los padres, se le mantenga con vida para recibir ese tratamiento experimental.

Charlie padece el síndrome de depleción de ADN mitocondrial, un extraño desorden que inhabilita la capacidad del cuerpo de dar energía a los músculos, hasta que sobreviene un fallo respiratorio.

Tres meses antes, la justicia británica había dado lugar al primer pedido de los médicos de ese centro de salud respecto a desconectar al bebé de los dispositivos que lo mantenían con vida, una decisión que luego ratificó el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Pero los padres realizaron una campaña internacional para lograr que Charly siga siendo tratado y lograron primero el apoyo del papa Francisco y luego el del presidente estadounidense, Donald Trump.

La pareja logró reunir medio millón de firmas en apoyo de su causa y 1,3 millones de libras (unos 1,7 millones de dólares) para financiar el tratamiento de su bebé en Estados Unidos.
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