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domingo 08 de octubre de 2017

"La meditación es solamente estar conscientes de nuestro aquí y ahora"

En Occidente, las técnicas de relajación, concentración y meditación no eran moneda corriente hasta que el ritmo de vida se complicó. Cuando el estrés y el cansancio comenzaron a causar estragos en la salud de la población, las soluciones alternativas a la medicación se multiplicaron.

Así fue como el yoga, el tai chi y, más recientemente, el mindfulness se popularizaron. En este contexto, Pasura Dantamano, monje budista y magister en Relaciones Internacionales de la Universidad de Thammasat, Tailandia, llegó a Mendoza, invitado a participar en la Semana de la Salud Integral de la UNCuyo.

Además, guió un retiro de meditación en Cacheuta y dialogó con Diario UNO acerca de las ventajas de tener plena conciencia de nuestro cuerpo, utilizando las simples coordenadas del aquí y ahora. Las claves para lograr "poner la mente en blanco", más conocida como mindfulness.

–¿En qué consiste esa técnica de meditación?
–Si querés que sea efectivo simplemente tenés que tener la atención puesta en esta conversación. Si estamos hablando, y vos, cuando me mirás a los ojos estás en realidad pensando en tu novio o en tu familia, no estás haciendo mindfulness porque no estás poniendo la atención sobre esta conversación. Mindfulness es estar presentes y conscientes de vos misma en el aquí y el ahora.

–¿Existe alguna técnica para lograr estos resultados?
–Respirar profundo. Cuando respirás en forma consciente permitís que el aire ingrese plenamente a tu cuerpo. Ser consciente de tu propia respiración es una de las técnicas. Sentir el agua fresca correr por la garganta, eso es estar en el aquí y el ahora.

–¿Se puede lograr en cualquier momento o es necesario un ambiente especial, relajado?
–No hace falta nada más que estar presente, ni siquiera hace falta cerrar los ojos. Por ejemplo, cuando realizás acciones cotidianas, como lavarte los dientes, peinarte, las rutinas comunes. Ahora ¿en qué estas pensando?

–En lo que tengo que hacer después...
–Exactamente, porque "no estás allí", porque uno generalmente no está consciente de lo que está pasando aquí y ahora. No pensamos en la acción que estamos realizando sino en otras cosas que ocupan nuestra mente.

–¿Cómo podría explicarlo con un ejemplo práctico?
–La vida es como una maratón, no como una carrera de cien metros. Si fuera así nos cansaríamos mucho con todo lo que tenemos que hacer durante el día. En cambio una maratón se hace con otra velocidad y con otra preparación. Para que realmente pueda darse un paso tras otro y hacer lo que se deba hacer. En el día a día tenemos muchísimas cosas que hacer: cuidar a los niños, trabajar, pagar las cuentas. Pero si uno no está presente va a desperdiciar energía y no va a poder completar todo lo que tiene por hacer.

–¿Qué fue lo que lo impulsó a cambiar?
–Tailandia, mi país, es un país budista. Siempre estuve en contacto con la filosofía budista, es una tradición. Antes yo solía trabajar mucho, era manager en un hotel y cumplía muchas horas por día. También fui comandante de a bordo. Sé lo que es trabajar en un límite de tiempo, bajo presión. Por eso puedo entender cómo llevar el mindfulness, la meditación plena a la vida diaria para que esos beneficios se sientan.

–¿Pero algún hecho en concreto pasó que lo llevó a ser monje?
–Por tradición en Tailandia los varones se ordenan monjes por un determinado tiempo (por lo menos, por unos meses) y a los 28 años yo hice ese programa. Cuando tuve esa edad, me tomé un pequeño descanso de la vida para ordenarme como monje budista. Mi idea era quedarme por cuatro meses. Pero lo que me llevó a quedarme en esto fue que aprendí verdaderamente lo que era sentir felicidad y paz interior.

–¿Este tipo de meditación influye en la salud y la calidad de vida de quienes la practican?
–Todo empieza con nuestra mente. Hay muchas investigaciones que muestran cómo las emociones, las positivas y las negativas, impactan en la salud. La herramienta más importante del ser humano es la fuerza de voluntad. Es lo mismo que cuando hablábamos de correr una maratón. Lo que le da la estamina, la energía para llegar, es la fuerza de voluntad. En términos médicos nosotros hablamos de "tratamientos" pero esto tiene que ver más con estar conscientes de nosotros mismos y poder percibir qué es lo que nos hace bien.

–¿Qué influencia tiene el estrés en nuestra salud?
–En verdad, el 60% de la gente que va al médico padece enfermedades relacionadas con el estrés. Mucha más gente enferma por esto que por otros motivos.

–¿Es por esto que el yoga y otras técnicas de meditación se han vuelto una tendencia en Occidente?
–Hay algo que me resulta extraño, la gente trabaja y trabaja mucho. Sacrifica su salud por el trabajo. Para ahorrar dinero. Después se enferman y sacrifican lo que ganaron para poder curarse. La prevención es mejor que la cura. Lo que hacemos hoy quizás no nos afecte en el momento pero sí lo hará a futuro.

–¿Cómo se puede practicar esto de "estar presentes" en todas las situaciones?
–Por ejemplo, usted ¿sabe cuánta agua tomó hoy?, ¿recuerda lo que comió?, ¿está consciente de cómo durmió en la noche, si fue un sueño reparador? Esto es estar presente. Son las mismas preguntas que le haría el médico.

–En realidad, nos damos cuenta de esto cuando enfermamos, y no que enfermamos por no darnos cuenta de esto.
–No hay que esperar a que esto pase. Se puede ser consientes ahora, en todo momento.

–Sin embargo, nuestra costumbre es reaccionar ante el síntoma y no prevenir
–Eso es lo que sucede, porque la gente no ve importante este tipo de prácticas cuando no se siente enferma. Pero en realidad, lo que hacemos nos repercute. Hay algo que no nos gusta y que debemos aceptar, todos los días nos vamos envejeciendo. Y no es al revés, no nos vamos poniendo más fuertes y jóvenes.

–¿Usted recibe algún tipo de remuneración por hacer lo que hace?
–Los monjes vivimos de lo que la gente nos ofrece.

–Es difícil pensar desde el capitalismo cómo se puede vivir de esa manera y sin dinero.
–No es muy difícil. Sucede que mucha gente piensa que el dinero es lo que va a asegurar la felicidad. Pero al final del día no nos asegura eso. Podemos ser Bill Gates, pero si no estamos bien de salud, si no estamos sanos espiritualmente, no nos llevamos bien con nuestros hijos, esto no nos va a servir de nada.

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