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domingo 14 de agosto de 2016

La lengua filosa del envidioso

Bernardo Stamateas
bernardoresponde@gmail.com


Todos los seres humanos podemos elegir entre admirar o envidiar a aquellos que logran el éxito en su vida. La envidia es la emoción tóxica que nos hace desear lo que el otro tiene. Una característica del envidioso es que posee una "lengua filosa" y hace uso del poder de las palabras para intentar destruir lo que envidia.

Veamos algunos tipos de lengua filosa:
• El sádico-sarcástico. Es la persona que tira una bomba pero lo hace con humor y una sonrisa. En el fondo siente que necesita humillar a aquel por quien siente envidia.
• El quejoso. Es la persona que dispara, al igual que una ametralladora, una palabra negativa tras otra. Si le contás que conseguiste trabajo, te responde que, debido a la situación actual, seguramente lo vas perder. Se trata de ese que sólo habla para quejarse porque nada le viene bien.
• El bala directo. Es la persona que te apunta y te dispara en medio de los ojos. Hace comentarios del tipo: "¿Qué te pasó que estás tan gordo/a?". Por lo general, no puede disfrutar de sí mismo y se enfoca en los demás. Busca hacer sentir mal al otro.
• El entrometido. Es la persona que vive metiéndose en la vida de los demás. Tené cuidado con aquel que siempre quiere ayudarte. Cuanto más habla alguien de otros, más necesidad tiene de hablar de sí mismo. El entrometido oculta cosas y no le gusta hablar de él o de ella, por eso busca meterse en asuntos ajenos.
• El monótono asesino. Es la persona que te descuartiza de a poco: "Yo quiero decirte algo... que vos hiciste... y me dolió mucho". Suele hablar lento y pausado. O, si le pedís, por ejemplo, que se apure porque la película empieza a las diez, te anuncia que recién empezó a vestirse. ¡Y lo hace despacio para que lleguen tarde!
• El "yo no". Es la persona que dice "yo no", pero en el fondo quiere decir "yo sí". Por ejemplo: "Yo no me quiero meter en tu vida, pero te voy a decir algo...". ¡Sí se quiere meter! "Espero que no te ofenda lo que te voy a decir...". ¡Sí espera que te ofendas! Cuando alguien niega todo el tiempo, se debe a que está afirmando lo que dice negar. Como todos los demás, reprime su ira.
• El silenciador. Es la persona que no está a tu favor, pero tampoco en tu contra. Te observa y espera que ocurra algo malo para comentar: "¿viste?, ¡yo te lo dije!". Por si no lo sabías, hay gente en espera de que te pase algo negativo. Por eso, las crisis sirven para saber quién realmente está con nosotros y quién no. La razón de que alguien se comporte de esa manera es que siente envidia.

Y para terminar, comparto algunos consejos para lograr ser libres de la envidia.

No hay que compararse con nadie, ni permitir que otros nos comparen. Tampoco hay que competir, sino superarse a uno mismo. Si lograste cinco, ahora avanzá por 10.

No tenés por qué ganar el sueldo que gana otro, sino más de lo que ganás ahora.

No necesitás tener el cuerpo de una supermodelo, solo lograr el peso que nos hace sentir mejor y saludables.

Nunca pongamos nuestra energía en el otro, fijándonos en lo que hace o deja de hacer alguien.
El envidioso gasta todas sus fuerzas en concentrarse en las vidas de quienes lo rodean. "¿Cómo consiguió ese novio? ¿Será soltero? ¿Cómo yo no lo vi antes?". Cuando evitás hacer eso, podés buscar tus propias oportunidades y la vida está llena de ellas.

Aprendamos de las personas que ya lograron lo que queremos lograr. Admiralas y, si es posible, pediles consejo. Porque si ellos lo lograron, vos también lo lograrás tarde o temprano.
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