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jueves 28 de julio de 2016

La historia del paraguas

El uso de diferentes utensilios para cubrirse del sol o de la lluvia existe desde el principio de los tiempos

Un paraguas es un objeto para guarecerse y protegerse de la lluvia. Está formado por una superficie cóncava desplegable, normalmente de plástico u otro material semejante, sujeta a una estructura de varillas dispuestas alrededor de un eje central terminado en un mango adecuado para llevarlo con una mano. Las varillas permiten que cuando no llueve o en un lugar protegido sea posible cerrarlo para andar con comodidad. Un paraguas clásico cerrado puede servir de baston, aunque no por su corto tamaño la versión "de bolsillo", que tiene varillas que se pliegan por dos (ó más), este es más cómodo para guardarlo cuando no llueve.

En algunas regiones puede conocerse como sombrilla o parasol por la posibilidad de uso alternativo, aunque estrictamente este término se refiere a un utensilio similar, pero para el uso de "parar el sol" o más bien dicho para protegerse de la acción calórica de los rayos del sol, estos últimos están construidos con sus propias peculiaridades.

¿Nunca se han preguntado quién lo inventó?

El uso de diferentes utensilios para cubrirse del sol o de la lluvia existe desde el principio de los tiempos. Se sabe que los antiguos egipcios usaban parasoles de diversas formas, y también lo hacían los asirios. Sin embargo, la invención del paraguas es atribuida a los chinos: ellos fueron ellos quienes crearon un instrumento similar al que utilizamos actualmente.

Se cree que el paraguas tiene unos 2.400 años y fue inventado en China. Según una leyenda, Lu Mei -una joven que retó a su hermano a construir algo que les protegiese de la lluvia- ideó un bastón del que pendían 32 varillas de bambú cubiertas de tela.

De allí pasó a Egipto y Grecia, donde el paraguas fue usado como sombrilla. Tras la caída del Imperio Romano, desapareció hasta finales del siglo XV, cuando resurgió en Francia como objeto de lujo. En Europa ya se utilizaban diversos útiles para cubrirse del sol; aunque el concepto de sujetar algo sobre la cabeza para no mojarse era desconocido. Además, los europeos, tenían la idea de que el parasol -y el paraguas se parecía mucho- era un instrumento exclusivo para mujeres. Finalmente, fue en el siglo XVIII cuando, ya en toda Europa, el paraguas fue considerado un objeto cotidiano.

En 1823, el químico escocés Charles Macintosh presentó el primer paraguas impermeable, hecho que supuso un gran avance en la historia del antiquísimo utensilio.


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