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domingo 08 de mayo de 2016

La embestida de un toro equivale al atropello de un auto

Los músculos del cuello de un animal de estos son tan potentes que pueden levantar mil kilos.

La embestida de un toro de 500 kilogramos a 30 kilómetros por hora contra el cuerpo de una persona es como el atropello de un coche. De hecho, los músculos del cuello de un toro son tan potentes que pueden levantar 1.000 kilogramos y los pisotones de sus pezuñas pueden producir importantes traumatismos. Es una de las conclusiones que se han presentado en el XI Simposio Nacional sobre Úlceras por Presión y Heridas Crónicas y el IX Congreso Iberolatinoamericano sobre Úlceras y Heridas, que ha tenido lugar esta semana en Logroño.

En él participaron 1.300 profesionales de la sanidad española, europea y latinoamericana (principalmente enfermeros y médicos relacionados con el ámbito de la atención de las heridas) y 98 ponentes, de 20 países.

Durante el encuentro, Rafael Gil, licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Zaragoza y cirujano de diversas plazas de toros de La Rioja, Navarra y Aragón desde 1985, diferenció entre tipo de corneados con resultado mortal. Según dijo, «mientras en los últimos 15 años, 70 han sido los fallecidos aficionados, en los últimos 250 años los profesionales muertos han sido 55, y desde hace 15 años, 31», informa Servimedia.

El cirujano subrayó las «ventajas» con las que cuentan los toreros, a los que considera «auténticos atletas», como la existencia de quirófanos en las plazas de toros. Por el contrario, dijo, los aficionados se exponen a un astado «en condiciones regulares, recién comidos, recién bebidos o con drogas estimulantes». El pasado año murieron nueve personas por asta de toros.

El encuentro también abordó otro tipo de heridas, como las de guerra, las tropicales y las úlceras por presión en pediatría. El doctor Julio E. García, originario de Puerto Rico y jubilado en el 2001 como el oficial más condecorado del Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos, detalló que el 31% de las heridas de guerra afectan al sistema nervioso central, el 25% son debidas a traumas, el 12% a infecciones y complicaciones de choque, el 10% a traumas corregibles con cirugía pero que no se pueden realizar en el campo de batalla, el 9% por exsaguinación, el 7% por explosiones y traumas, el 5% por neumo o tensión y el 1% por obstrucción de la vía aérea.

Todo ello implica que en primera línea de combate se puede salvar la vida del 15% de los soldados heridos, según expuso este oficial con experiencia en Irak y Afganistán. Según dijo, el torniquete es imprescindible, como también son importantes las maniobras de descomprensión con una agua ante un trauma en el tórax o la vía aérea en el caso de su obstrucción, experiencias de la medicina militar que son aprovechadas para los profesionales que las practican en tiempo de paz.

Fuente: abc.es

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